Icono del sitio Baena Hoy

La vendimia en Baena recupera su calendario tradicional y apunta a una campaña corta pero de gran calidad

Después de varios años con campañas adelantadas, en Baena la recolección de la uva parece retornar a su calendario tradicional. Juan García Cassani, gerente de la Cooperativa Vitivinícola Nuestro Padre Jesús Nazareno, lo tiene claro: “Parece que este año la vendimia va más en su tiempo, como antes, no tan adelantada como en campañas recientes”.

La recolección comenzará entre finales de esta semana y principios de la próxima, arrancando con las variedades de Verdejo y uva tinta, siempre que se alcance el grado óptimo de maduración. En el caso de la uva blanca, se espera a que llegue a los 13,5 grados necesarios. La climatología, como cada año, será decisiva.

Una cosecha “corta pero buena”: el mildiu pasa factura

Este 2025 no será un año de grandes números. La temida enfermedad del mildiu ha afectado notablemente a buena parte de la denominación de origen Montilla-Moriles, donde incluso hay zonas con pérdidas de hasta el 80%. En Baena, el golpe ha sido más leve —alrededor de un 30% en algunas parcelas—, pero suficiente para que la previsión de recogida ronde cifras algo menores que en la campaña pasada, ya de por sí moderada.

“Esperábamos un cosechón, pero entre los arranques de viñas y el mildiu, nos quedamos cortos. Aun así, la calidad de la uva es buena. Las pequeñas cosechas muchas veces dan lugar a vinos excepcionales”, apunta García Cassani con optimismo.

Un sector envejecido que busca su futuro entre barricas y turismo

Uno de los retos a los que se enfrenta la cooperativa baenense —y el sector en general— es el envejecimiento del viñedo… y de quienes lo cultivan. El proceso de arranque de viñas por parte de agricultores mayores, sumado a la dificultad para obtener autorizaciones de replantación, ha reducido el número de hectáreas activas. Actualmente, la cooperativa gestiona unas 75 hectáreas, aunque cada vez son menos las viñas jóvenes que se incorporan.

“Aquí la mayoría son olivareros, y la viña exige más trabajo, más cuidados, más vigilancia… El olivar es más agradecido en ese sentido”, reconoce el gerente.

A pesar de ello, la cooperativa mantiene viva la llama del futuro. Dos nuevas viñas se han plantado recientemente y, aunque tardarán tres años en producir, representan una esperanza de renovación. Además, la bodega ha decidido diversificar su actividad, apostando por el enoturismo y el desarrollo de nuevos productos.

Del fino al vermut: conquistar al consumidor joven

Uno de los grandes cambios que se avecinan es el lanzamiento de un vermut propio. “Ya tenemos varias muestras que han salido muy bien. Solo nos falta decidir el diseño de botella y registrar la marca”, avanza Juan García Cassani.

Este nuevo producto forma parte de una estrategia para acercarse a públicos más jóvenes, donde también se estudia crear vinos más frescos, de menor graduación, y con una imagen más moderna. El fino tradicional sigue siendo el buque insignia —como el premiado “Cancionero”, que ha recibido el Mezquita de Oro—, pero se busca responder a las nuevas tendencias de consumo.

Una bodega con historia que sorprende al visitante

La otra gran apuesta es el turismo. La bodega, ubicada en el corazón de Baena, se ha abierto al público con visitas guiadas que sorprenden incluso a los propios vecinos. El aroma de la sala de máquinas, la visión de las botas en crianza, el eco de las naves y la degustación final construyen una experiencia sensorial difícil de olvidar.

“La gente se queda maravillada. No se imaginan lo que tenemos aquí dentro. No seremos Pérez Barquero, pero nuestra bodega tiene alma”, dice con orgullo García Cassani.

Además, se trabaja ya en ampliar la oferta de visitas, incorporando catas maridadas, propuestas para mujeres dentro del programa “Woman Friendly Destination” y otras actividades que den valor añadido al vino local.

Baena brinda por su vino… y por su identidad

Con el arranque de esta nueva campaña, la Cooperativa Nuestro Padre Jesús Nazareno demuestra que no basta con resistir: también hay que reinventarse.

“Nuestro futuro está en seguir creyendo en nuestros vinos, pero también en diversificarnos y conectar con las nuevas generaciones. Esa es la hoja de ruta”, concluye el gerente.

 

Salir de la versión móvil