martes, julio 28, 2026
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La planta de biometano que divide a Baena entra en su fase más decisiva: exposición pública de la solicitud de autorización ambiental integrada

La futura planta de biometano proyectada en el término municipal de Baena ha entrado en uno de los momentos clave de su tramitación administrativa. La empresa promotora, Hojiblanca Biometano 5 S.L., ha solicitado ya a la Junta de Andalucía la Autorización Ambiental Integrada (AAI), un trámite obligatorio que abre ahora un periodo de exposición pública de 30 días para que ciudadanos, colectivos, administraciones y entidades puedan presentar alegaciones antes de que la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente decida si autoriza o no el proyecto.

La iniciativa, que plantea la construcción de una planta de producción de biometano a partir de residuos agroindustriales y ganaderos, se ha convertido en uno de los asuntos de mayor debate social y político en Baena durante los últimos meses. Mientras la empresa defiende el proyecto como una oportunidad ligada a la economía circular y al aprovechamiento energético de los residuos del olivar, colectivos ecologistas, parte del vecindario y algunos grupos políticos alertan sobre el posible impacto ambiental, los olores y las consecuencias para la salud y la calidad de vida.

Una planta a poco más de dos kilómetros del casco urbano

La instalación estaría ubicada en suelo rústico, en el entorno de Amarguilla y La Pililla, junto a las instalaciones de Oleícola El Tejar. La parcela se encuentra a unos 2,1 kilómetros del núcleo urbano de Baena, a 2,4 kilómetros de la urbanización El Zambudio y a unos 4,5 kilómetros de Luque.

El proyecto contempla una planta de digestión anaerobia para transformar alperujo, alpechín, restos vegetales, estiércoles y purines en biometano, además de una planta de tratamiento del digestato resultante y un sistema de conexión mediante gasoducto con la red existente de Nedgia. También prevé una línea eléctrica subterránea de media tensión y un sistema de cogeneración de 3 MWe para reducir el consumo energético de la red.

La documentación técnica señala que el digestato generado podría utilizarse posteriormente como fertilizante agrícola, una de las cuestiones que más controversia ha despertado entre los colectivos críticos con la instalación.

Así ha sido la tramitación del proyecto

El procedimiento administrativo de esta planta comenzó oficialmente el 4 de septiembre de 2024, cuando la empresa presentó ante el Ayuntamiento de Baena un Informe de Compatibilidad Urbanística acompañado de una memoria explicativa.

Posteriormente, el 14 de noviembre de 2024, el Ayuntamiento emitió un informe favorable de compatibilidad urbanística, concluyendo que el uso industrial pretendido era compatible con el planeamiento vigente para suelo no urbanizable de zonas productivas de campiña. Eso sí, el propio informe municipal advertía de que la actuación tiene incidencia territorial al situarse a menos de tres kilómetros del núcleo urbano, por lo que debía tramitarse un proyecto de actuación y solicitar informes supramunicipales a la Junta de Andalucía.

El siguiente paso llegó el 27 de enero de 2025, fecha en la que Hojiblanca Biometano 5 solicitó formalmente la Autorización Ambiental Integrada ante la Delegación Territorial de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.

Ahora, con la apertura del trámite de información pública, la Junta analizará el Estudio de Impacto Ambiental, las emisiones, el tratamiento de residuos, el riesgo de olores, el impacto acústico y la afección sobre acuíferos y entorno natural antes de emitir una resolución definitiva. Si la autorización ambiental fuese negativa, la planta no podría ejecutarse.

El Ayuntamiento paralizó los plazos municipales

Durante el pleno ordinario celebrado el 27 de abril de 2026, el debate sobre la planta centró gran parte de la sesión a raíz de una moción presentada por Izquierda Unida.

En aquella sesión, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, aclaró que el Ayuntamiento no tiene competencias exclusivas sobre la autorización de la planta y confirmó que el Consistorio había suspendido temporalmente la tramitación local del proyecto de actuación hasta conocer el resultado de la autorización ambiental de la Junta de Andalucía.

La regidora defendió además que el equipo de gobierno aún no dispone de todos los detalles técnicos del proyecto y aseguró que el Ayuntamiento actuará priorizando la salud y el interés general del municipio.

El debate político: unanimidad, pero con matices

Aunque la moción debatida en el pleno fue aprobada por unanimidad, las posiciones políticas muestran importantes diferencias sobre el enfoque del proyecto.

Izquierda Unida alertó sobre el riesgo de “macroplantas especulativas” impulsadas por grandes fondos de inversión y reclamó una moratoria autonómica hasta evaluar la disponibilidad real de residuos y el impacto de este tipo de instalaciones.

VOX mostró su rechazo frontal a la ubicación elegida, argumentando que la cercanía al núcleo urbano podría generar problemas de olores y molestias vecinales.

El Partido Popular defendió la necesidad de encontrar alternativas para el tratamiento de los subproductos del olivar, especialmente ante el horizonte europeo de reducción de las ayudas a la combustión del orujo y la apuesta por nuevos modelos energéticos.

Por su parte, el PSOE insistió en la necesidad de compatibilizar el desarrollo económico y agrario con las máximas garantías ambientales y jurídicas para evitar impactos sobre la población.

Ecologistas y vecinos elevan la presión social

El movimiento contrario a la planta también ha ganado fuerza en las últimas semanas. Ecologistas en Acción de Baena organizó una charla informativa en la que participaron representantes de plataformas ciudadanas de otros municipios afectados por instalaciones similares.

Durante el encuentro, algunos ponentes expusieron experiencias negativas relacionadas con olores, gestión del digestato y contaminación de acuíferos en localidades donde ya funcionan plantas de biogás. También se cuestionó la viabilidad de macroinstalaciones vinculadas a residuos agroganaderos y se reclamó una planificación territorial más estricta.

Está en exposición pública la red de gas para inyectar biometano

Desde el pasado viernes se encuentra publicado en el tablón de anuncios del Ayuntamiento de Baena el anuncio relativo al Proyecto técnico para solicitar declaración de utilidad pública, autorización administrativa y aprobación de proyecto de ejecución de la construcción de la red de gas y su adaptación para inyección de biometano a la red RAB-K29 en el término municipal de Baena”.

Se trata de un paso paralelo al procedimiento ambiental que actualmente tramita la Junta de Andalucía para decidir si autoriza o no la planta promovida por Hojiblanca Biometano 5 S.L., y que evidencia que el proyecto no se limita únicamente a la instalación industrial, sino también a toda la infraestructura energética necesaria para transportar e inyectar el biometano a la red gasista existente.

La publicación, firmada por la Delegación Territorial de Industria, Energía y Minas de Córdoba, somete ahora a información pública durante 20 días hábiles la solicitud de autorización administrativa, la aprobación del proyecto de ejecución y la declaración de utilidad pública de estas instalaciones gasistas