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La Peña Flamenca lleva 45 años interrumpidos celebrando el recital de Saetas

El pasado domingo pudimos disfrutar en la Peña Flamenca Baenense, de un magnífico recital de Saetas, cantadas por Rosario de las Morenas, Antonio Nieto y Lucía Leiva. Con este recital, podemos contabilizar 45 años ininterrumpidos ofreciendo al pueblo de Baena, concursos, recitales, exaltaciones y actos de saetas con la participación de los mejores saeteros de cada época.

En anteriores ocasiones hemos comentado, que, para cantar saetas, se precisa de una gran vocación, pues, de hecho, hay muchos cantaores de flamenco, que no se les da bien la saetas, también conocemos muy buenos saeteros, que no cantan bien flamenco. Por eso decimos que la saeta es una vocación, pues además de cualidades, se necesita tener algo especial para cantar saetas, y cuando se experimenta, ya es muy difícil dejar de cantarlas. Este es el caso de Rosario de las Morenas, de Antonio Nieto y de Lucía Leiva, dos cantaoras y un cantaor, que por sus venas corre la sangre de una cultura andaluza, de tres pueblos cordobeses, con unas características propias y específicas de vivir la Semana Santa: Lucena, Montoro y Baena, allí han vivido desde pequeños la importancia de la saeta, desde las peculiaridades propias de cada pueblo.

Los tres cantaron saetas por seguiriyas, Martinetes y Carceleras, con diferentes variantes y cambios, propios de la Saeta Flamenca actual, lógicamente cada uno le puso su propia personalidad y capacidad cantaoras: Antonio Nieto, cómo viene siendo habitual, estuvo entregado y valiente, dejando claro desde el principio porque es un cantaor, que tiene tantos premios y reconocimientos en el flamenco y en el ámbito de la Saeta. Además, Antonio está en plena madurez flamenca, tiene oficio, afición, fuerza, entrega y ganas; es un cantaor de los que nunca defrauda, por eso es requerido en muchos lugares y es un valor en alza.

Lucia, es una joven cantaora, que aprendió a cantar desde la cuna, su madre le transmitió su saber y su afición al flamenco. Con sus conocimientos musicales y su espléndida voz, conectó rápidamente con un público entregado y emocionado desde el principio. Lucia es una cantora excepcional, pertenece a una generación de cantaoras muy preparadas, conocedoras de los secretos del flamenco y capaces de transmitir en directo sensaciones especiales, que, en el caso de las saetas, es muy difíciles de encontrarlas en los discos.

Rosario es una saetera de vocación que, en sus principios como aficionada al flamenco, no cantaba saetas, pero una vez que descubrió el valor emocional de la saeta, se incorporó a la escuela de Eduardo Tarifa y desde entonces, no ha parado de cantar saetas, en distintos lugares y actos de Semana Santa. En su intervención del pasado domingo, Rosario, demostró una vez más, que durante estos años ha adquirido madurez flamenca, se atrevió sin complejos a cantar desde su sencillez y humildad, con estos dos grandes profesionales, sabiendo que no puede competir con su calidad y profesionalidad, pero con el convencimiento de que tiene su propio espacio, así se lo reconocieron Antonio Nieto y Lucía Leiva, que la estuvieron animando y arropando con cariño y respeto en toda su actuación.

Después de más de dos horas y media de recital, se había establecido una gran empatía e identificación entre los cantaores y el público, que hizo posible que le pidiéramos a nuestra paisana Rosario, que nos cantará una saeta de Baena, cosa que hizo, dejando en el ambiente un dulce sabor y el convencimiento de que habíamos asistido a un magnífico recital de saetas, con unas características especiales difíciles de repetir.

Rafael Serrano Castro

 

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