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La imagen de Jesús de la Ventana recupera su esencia tras una delicada restauración

Baena vivió el pasado 15 de febrero una jornada cargada de emoción y fervor religioso con la presentación de la imagen restaurada de Jesús de la Ventana en la Iglesia de San Francisco. La restauración, llevada a cabo por la reconocida especialista Ana Infante de la Torre. Un trabajo meticuloso que ha permitido no solo recuperar su esplendor original, sino también reforzar su estructura para garantizar su conservación en el tiempo.

Infante ha recuperado la esencia de esta talla barroca anónima, atribuida al círculo de José de Mora, que data, según estimaciones, entre los siglos XVII y XVIII, presentaba un estado de conservación deficiente debido al paso del tiempo y a restauraciones previas. Sin embargo, durante el proceso de intervención, se realizó un descubrimiento crucial: la policromía original aún se encontraba en buen estado bajo los repintes acumulados a lo largo de los años. La última restauración registrada, realizada en 1989, había cubierto gran parte de los matices originales.

El proceso de restauración no estuvo exento de retos. En el momento de tomar la decisión de eliminar los repintes añadidos en restauraciones previas, hubo un profundo debate dentro de la Hermandad. La restauradora mantuvo reuniones con la Delegación de Cultura de Córdoba, el Obispado y la propia Hermandad para argumentar la importancia de devolverle a la imagen su aspecto más cercano al original. El resultado final ha demostrado que fue la elección correcta. “Convencer a la hermandad para retirar esos repintes no fue fácil, pero una vez que vieron los primeros resultados, entendieron que estábamos devolviendo la esencia original a la imagen”, explicó la restauradora.

El desafío de una restauración minuciosa

La restauradora Ana Infante de la Torre explicó a los presentes los desafíos de este meticuloso trabajo. Más allá de la limpieza superficial y la recuperación del color original, la intervención se centró en la consolidación estructural de la imagen. Los anclajes de la talla a la peana presentaban daños que comprometían su estabilidad, lo que requirió una labor especializada para garantizar su conservación a largo plazo.

Mediante un minucioso trabajo de catas y análisis, se logró recuperar aproximadamente un 95 % de la policromía primitiva, aportando a la imagen una mayor riqueza cromática y una profundidad renovada en su expresión.

Infante de la Torre enfatizó que en la restauración no se trata solo de devolver el esplendor visual, sino de asegurar la durabilidad de la obra. “Lo más importante en una restauración no es lo que se ve, sino lo que no se ve”, afirmó, subrayando la relevancia del refuerzo interno de la talla para evitar futuros deterioros.

Durante la presentación, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, destacó la importancia de conservar y proteger el patrimonio sacro del municipio. “Nuestra Semana Santa es el reflejo de nuestra identidad, y cuidar nuestras imágenes es una forma de preservar nuestra historia y nuestras tradiciones para las generaciones futuras”, señaló.

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