La exposición “Puntos de fuga: el desnudo femenino en la obra de Pepe Cañete y Luis Celorio”, impulsada por el Centro Cultural Alipa, ha logrado trascender fronteras locales y consolidarse como una de las propuestas culturales más relevantes de la temporada en Andalucía. Y lo más significativo: se ampliará más allá de la fecha prevista para incorporar un catálogo de calidad editorial como cierre de oro.
Con visitantes llegados desde Jaén, Sevilla o Córdoba, y una destacada afluencia de público durante los fines de semana, la muestra ha generado un diálogo vivo entre artistas, comisarios, historiadores del arte y ciudadanía. “Hemos recibido una respuesta muy entusiasta, tanto de público general como de especialistas”, afirma Pepe Cañete, presidente del Centro Cultural Alipa y uno de los autores de la exposición.

Un espacio que va más allá de lo expositivo
El enfoque de Puntos de fuga no se limita a exhibir obras, sino a generar pensamiento y participación. “Aquí no se trata solo de mirar, sino de reflexionar. Hemos querido que el espectador se cuestione lo que ve, cómo lo ve y por qué lo ve así”, explica Cañete. Y añade: “La galería de Alipa se está convirtiendo en un lugar donde se construyen otras formas de ver y hacer arte, lejos de lo convencional”.
Ese espíritu innovador ha llevado a desarrollar actividades paralelas como una ponencia en las Jornadas de Semiótica de la Universidad de Córdoba, a cargo de, Ana Melendo, comisaria de la exposición —profesora titular de Historia del Arte—, cuyo contenido formará parte también del catálogo.
Mirada al futuro: Baena como epicentro artístico
“Queremos que Baena no solo vea arte, sino que viva el arte. Que se convierta en un espacio de referencia donde el talento local y foráneo se encuentren y dialoguen”, señala Cañete, que también destaca la creciente implicación de vecinos y artistas en la vida de la asociación.
Quienes aún no han recorrido la exposición tienen una nueva cita este sábado 12 de julio, en horario de 12:00 a 14:00 y de 20:00 a 22:00. Una oportunidad única para sumergirse en dos miradas artísticas —las de Cañete y Celorio— que, aunque diferentes, confluyen en su deseo de cuestionar la representación del cuerpo femenino desde una óptica contemporánea.