Hay tradiciones que terminan formando parte de la identidad de una ciudad. En Baena, una de ellas vuelve a cumplirse un verano más con la inauguración de la exposición de abanicos de las hermanas Carmeli y Ani Piernagorda, una muestra que supera ya las dos décadas de trayectoria y que se ha convertido en una de las actividades culturales más esperadas de la temporada estival.
El Círculo de la Amistad, conocido popularmente como la Caseta de los Cristales, vuelve a ser el escenario de una exposición que este año lleva por título “A través de la ventana”, una propuesta en la que la creatividad vuelve a ser la gran protagonista y en la que la artista local presenta nuevas líneas decorativas sin renunciar a la esencia artesanal que ha conquistado al público durante más de veinte años.
Durante la inauguración, el presidente del Círculo de la Amistad, Jesús Morales, mostró su satisfacción por volver a acoger una iniciativa que ya forma parte de la programación habitual del verano baenense.
El presidente subrayó además la importancia de que las hermanas Piernagorda continúen apostando por esta exposición, al considerar que supone una forma de difundir el talento local y enriquecer la oferta cultural de la ciudad.
Una colección marcada por la innovación
La protagonista de la muestra, Carmeli Piernagorda, explicó que la edición de este año ha estado condicionada por el elevado volumen de encargos y por la intensa actividad desarrollada durante los últimos meses en diferentes eventos como el Mercado de Primavera, el Jubileo o distintas citas celebradas en Albendín.
Aunque inicialmente temía no disponer de suficientes piezas para llenar la sala, finalmente la exposición reúne más de un centenar de abanicos, aunque solo una veintena pertenecen a la colección inspirada en el lema “A través de la ventana”, ya que la demanda de su trabajo ha reducido considerablemente el tiempo disponible para preparar nuevas creaciones.
La artista reconoció que este año ha querido introducir importantes novedades estéticas. Junto a sus tradicionales composiciones florales aparecen nuevos diseños, diferentes estilos decorativos y una apuesta por seguir evolucionando desde la creatividad.
“Todo lo que hago nace de mi imaginación y de la inspiración”, explicó durante su intervención, señalando que considera necesario innovar en cada edición para sorprender al público y comprobar la acogida de estas nuevas propuestas.
Una exposición impulsada por el cariño del público
Lejos de plantearse abandonar esta cita anual, Carmeli reconoció que ha sido precisamente la insistencia de sus seguidores la que la ha animado a organizar una nueva edición.
Según explicó, durante todo el año recibe visitas en su domicilio para adquirir sus abanicos, pero muchos aficionados prefieren contemplar reunida toda la colección antes de decidirse por una pieza. Esa respuesta constante del público ha convertido la exposición en una cita imprescindible.
“No podía dejar de hacerla porque la gente no dejaba de preguntarme cuándo volvía la exposición”, comentó emocionada, agradeciendo tanto a quienes adquieren sus obras como a quienes simplemente acuden a contemplarlas.
Dos semanas para disfrutar del arte sobre abanico
Por motivos organizativos, la muestra permanecerá abierta hasta el próximo 16 de agosto, reduciendo este año su duración habitual.
Los visitantes podrán recorrer la exposición todos los días entre las 20:30 y las 22:30 horas, un horario pensado para hacer más agradable la visita durante las jornadas de mayor calor del verano.
El respaldo institucional a una cita ya consolidada
La delegada de Cultura del Ayuntamiento de Baena, Ana Cruz, felicitó tanto al Círculo de la Amistad como a las hermanas Piernagorda por mantener viva una actividad que, a su juicio, se ha convertido en un referente cultural del municipio.
La concejala recordó que, además de poder contemplar sus trabajos en citas como el Mercado Medieval o el Mercado de Primavera, esta exposición constituye uno de los eventos que cada verano esperan numerosos vecinos y visitantes.
Cruz destacó además la capacidad de la artista para transformar un objeto cotidiano como el abanico en un auténtico soporte artístico, capaz de reflejar emociones, experiencias y creatividad.
Con más de veinte años de historia, la exposición de las hermanas Piernagorda demuestra que la tradición puede seguir reinventándose sin perder su esencia. Cada abanico expuesto es una pieza única elaborada a mano, pero también el reflejo de una iniciativa que, edición tras edición, continúa llenando de arte una de las citas culturales más consolidadas del verano en Baena.