El Ayuntamiento de Baena celebró este jueves el último Pleno ordinario antes del descanso institucional del mes de agosto en una sesión marcada por un inusual contraste entre el consenso y la confrontación política. Mientras la mayoría de los asuntos incluidos en el orden del día fueron aprobados por unanimidad, el debate se elevó de tono en torno al Plan Estratégico de Mitigación y Adaptación ante el Cambio Climático, el único punto que fracturó el voto de la Corporación y concentró más de dos horas de discusión.
La sesión también dejó otros dos acuerdos de especial relevancia para el municipio: la declaración desierta de la licitación del nuevo servicio de transporte urbano y la aprobación definitiva del Plan de Conservación y Gestión de la Laguna de la Quinta, paso imprescindible para convertir este espacio natural en Reserva Natural Concertada. Además, el Pleno tomó conocimiento oficial de la renuncia del concejal del Partido Popular Javier Vacas, en una bancada popular visiblemente reducida tras las dos dimisiones registradas en las últimas semanas.
El cambio climático centra el debate político del Pleno
El punto más esperado de la sesión fue la aprobación del Plan Estratégico de Mitigación y Adaptación ante el Cambio Climático, un documento elaborado por la Universidad de Sevilla que servirá como guía para las futuras políticas municipales relacionadas con la sostenibilidad, la adaptación climática y la planificación urbana. La propuesta salió adelante únicamente con los votos favorables del equipo de gobierno, mientras que el Partido Popular optó por la abstención y Vox votó en contra.
La delegada de Medio Ambiente, Cristina Vidal, defendió el plan como una herramienta técnica y de planificación exigida por la normativa andaluza, subrayando que no implica la aplicación inmediata de medidas restrictivas ni la creación de nuevos impuestos. Según explicó, el documento analiza la situación climática del municipio, plantea distintos escenarios de evolución y recoge 1.259 medidas estratégicas destinadas a reducir la vulnerabilidad de Baena frente a fenómenos cada vez más frecuentes, como las olas de calor, la escasez de agua o los episodios meteorológicos extremos.
El debate, sin embargo, evidenció las diferentes visiones políticas sobre cómo afrontar este desafío.
Desde Vox, su portavoz Eduardo Molleda rechazó el documento al considerar que contiene propuestas excesivamente genéricas, repetitivas y susceptibles de incrementar el gasto público o derivar en futuras restricciones para la movilidad de los ciudadanos. El grupo mostró su desacuerdo con el enfoque general del plan y votó en contra.
El Partido Popular, por su parte, manifestó compartir la necesidad de que Baena disponga de una estrategia de adaptación al cambio climático, aunque expresó importantes reservas sobre el contenido del documento. Su portavoz, Juan José Castro, lo calificó de excesivamente complejo, con medidas poco concretas y difíciles de trasladar a la realidad municipal, argumentos que llevaron a los populares a abstenerse.
En defensa del plan, el portavoz socialista José Andrés García Malagón recordó que los efectos del cambio climático ya repercuten sobre sectores estratégicos para Baena, especialmente la agricultura y los recursos hídricos, y defendió que la planificación permitirá anticiparse a futuros escenarios mediante actuaciones relacionadas con la eficiencia energética, la creación de zonas de sombra o la mejora de los espacios urbanos.
La alcaldesa, María Jesús Serrano, cerró el debate insistiendo en que el documento constituye únicamente un marco estratégico avalado por criterios científicos y recordó que cualquier actuación concreta deberá debatirse y aprobarse de forma independiente. Asimismo, rechazó que el plan implique automáticamente nuevas cargas fiscales, eliminación de aparcamientos o restricciones al uso del vehículo privado.
El transporte urbano tendrá que volver a licitarse
Otro de los asuntos más relevantes de la sesión fue la declaración desierta del contrato del transporte colectivo urbano de viajeros.
La única empresa que concurrió al procedimiento presentó una oferta económica que superaba en un 357 % el presupuesto previsto por el Ayuntamiento, además de aportar una memoria técnica considerada insuficiente por los servicios municipales. Esta circunstancia obligó al Pleno a reiniciar todo el procedimiento de contratación con el respaldo unánime de los cuatro grupos políticos.
La responsable de Contratación, Almudena Sevillano, transmitió un mensaje de tranquilidad al asegurar que el servicio continuará funcionando con normalidad mientras se prepara una nueva licitación, garantizando así los desplazamientos entre Baena, Albendín y el resto de recorridos actuales.
Durante el debate, la alcaldesa aprovechó para reclamar una mayor financiación de las administraciones supramunicipales, argumentando que los municipios de menos de 20.000 habitantes soportan importantes costes para mantener servicios esenciales como el transporte urbano sin contar con recursos suficientes.
Protección definitiva para la Laguna de la Quinta
El consenso regresó al salón de plenos con la aprobación unánime del Plan de Conservación y Gestión de la Laguna de la Quinta, documento que permitirá culminar el procedimiento para declarar este enclave como Reserva Natural Concertada.
La concejala Cristina Vidal destacó que el objetivo es reforzar la protección de uno de los humedales de mayor valor ecológico del sur de la provincia de Córdoba y, al mismo tiempo, convertirlo en un espacio abierto a la educación ambiental, la divulgación científica y el turismo de naturaleza.
La futura declaración integrará este espacio en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, consolidando un proyecto iniciado hace más de una década y que permitirá aumentar la proyección medioambiental y turística del municipio.