La Hermandad de Nuestra Señora del Rosario celebrará este fin de semana los tradicionales cultos en honor a la Virgen, con una programación que combina solemnidad, historia y fervor popular. Las actividades, que se desarrollarán los días sábado 19 y domingo 20 de octubre, incluirán misa, procesión, ofrenda floral y momentos de veneración en la Iglesia de Guadalupe, epicentro de una devoción que se mantiene viva desde hace más de tres siglos.
Un fin de semana de fe y tradición
El sábado 19 de octubre, a las 19:30 horas, se celebrará la Santa Misa oficial en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, presidida por el consiliario de la Hermandad, D. Jesús J. Corredor Caballero, y acompañada por el coro de mujeres “Apromuba”.
Tras la eucaristía, la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Rosario recorrerá en rosario vespertino algunas de las calles más emblemáticas de Baena, portada a hombros por sus hermanos, en un ambiente de recogimiento y emoción popular.
El domingo 20 de octubre, los devotos podrán presentar su ofrenda floral y venerar a la Virgen en su capilla, en horario de 11:00 a 13:00 y de 17:00 a 19:30 horas.
Por la tarde, la exposición del Santísimo (18:30 h), el rezo del Santo Rosario (18:50 h) y una Santa Misa final (19:30 h) pondrán el broche de oro a un fin de semana de profunda espiritualidad.
El Besamanos de Nuestra Señora del Rosario, considerado el más antiguo de Baena, se celebra de forma ininterrumpida desde 2007, aunque su tradición se hunde en los orígenes mismos de la Archicofradía del Rosario, en el siglo XV.
La Capilla de Nuestra Señora del Rosario fue la primera en construirse dentro del antiguo convento de dominicos de Guadalupe, levantado sobre la antigua Ermita de San Sebastián, tras la aparición milagrosa de la Virgen en 1490.
En 1703, la Archicofradía adquirió la capilla actual y encargó un retablo y camarín que hoy lucen restaurados, devolviendo su esplendor original. Desde entonces, esta capilla se ha convertido en el corazón devocional de Baena y en un símbolo del patrimonio religioso de la localidad.
El legado de Isabel II y el esplendor del culto
Como manda la tradición, la Virgen lucirá durante los actos los regalos que le ofreció la Reina Isabel II en 1858, junto a las más recientes piezas de orfebrería incorporadas a su ajuar.
La elección del vestuario que portará en los cultos recaerá, como cada año, en su Camarera, encargada de preservar la elegancia y la pureza estética de la imagen.
El rosario vespertino de octubre tiene su origen en la época fundacional de la Archicofradía y se consolidó durante el siglo XIX, especialmente gracias a la dedicación de D. Manuel Rojas Chueca (1888–1936), quien impulsó con fuerza el culto rosariano en la localidad.
El broche de oro al año cofrade baenense
Con este Besamanos y procesión del Rosario, la Hermandad pone fin al año cofrade en Baena, clausurando el calendario con uno de los actos más sentidos y tradicionales.
Más allá de la liturgia, esta celebración representa un reencuentro con la historia, una expresión de fe colectiva y un testimonio vivo del amor que Baena profesa a su Virgen del Rosario, madre, guía y protectora de generaciones enteras.