La parroquia de San Bartolomé ha sido escenario de una jornada histórica para la cofradía del Cristo de la Misericordia. Tras la eucaristía celebrada en el templo, el párroco don Francisco Salvador Flores Hidalgo bendijo la imagen de la Virgen Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor, culminando así un proyecto que devuelve a la comunidad una advocación desaparecida hace casi nueve décadas.
La talla, realizada en el taller del imaginero Salvador Guzmán, fue trasladada en la mañana del sábado para su bendición y para quedar desde ese momento expuesta al culto de los fieles.
Una advocación recuperada tras 90 años
La Cofradía, que ha trabajado durante años para consolidar este proyecto, subrayó la importancia histórica y espiritual de esta recuperación, entendida no solo como una incorporación patrimonial, sino como un acto de memoria y fidelidad a sus raíces.
Una Dolorosa con profundidad humana y teológica
En su intervención, Salvador Guzmán explicó el proceso creativo y el significado de la obra. Tallada en madera de cedro, con lágrimas de cristal, ojos de vidrio y detalles naturalistas, la imagen responde a la iconografía clásica de la Madre de Dios al pie de la Cruz.
Sin embargo, el escultor quiso imprimirle un matiz diferenciador: no se trata de una joven idealizada, sino de una madre madura que contempla el sufrimiento de su Hijo con serenidad contenida. “No pierde la compostura, pero su dolor es profundo”, expresó el artista, describiendo esa mezcla de entereza y humanidad que define el conjunto.
El imaginero confesó la emoción que supone ver salir de su taller una obra tan vinculada a su vida personal y artística, destacando la estrecha relación creada con la cofradía durante todo el proceso.
Nombramiento como Hermano de Honor
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el anuncio oficial del nombramiento de Salvador Guzmán como Hermano de Honor de la cofradía. La decisión, adoptada por unanimidad en junta general, reconoce no solo la calidad artística de la imagen, sino también la implicación, asesoramiento y generosidad mostradas por el escultor desde el inicio del proyecto.
La hermandad quiso agradecer públicamente su entrega, subrayando que detrás del artista hay también una dimensión humana que ha dejado huella en la corporación.
Presentado el cartel de Semana Santa 2026
La jornada se completó con la presentación del cartel anunciador de la Semana Santa de la cofradía para 2026, obra del joven artista baenense Rafael Castillo.
El monte representado evoca simbólicamente el entorno del barrio de San Bartolomé, con la iglesia situada a los pies del Crucificado, reforzando la identidad local y la pertenencia comunitaria.
Castillo, que compartió formación artística con Salvador Guzmán, definió la obra como “mi corazón descubierto”, resaltando la emoción de participar en una cita que calificó de histórica para la hermandad.