Inmaculada Espinosa emociona con un pregón íntimo y cargado de fe en honor a la Virgen de Guadalupe
La capilla de Nuestra Señora de Guadalupe fue el escenario donde sobre el medio día del pasado domingo se dio inicio oficial a las fiestas patronales con el tradicional pregón, que este año alcanzó su XIV edición. La protagonista fue Inmaculada Espinosa Martínez, quien cautivó a los presentes con un discurso tan íntimo como emotivo, en el que la maternidad y la familia se erigieron como ejes centrales de su testimonio de vida y fe. El acto estuvo conducido por Juanma López, encargado de presentar una velada marcada por la emoción y el recogimiento.
Un relato personal que tocó corazones
Lejos de un pregón convencional, Inmaculada compartió un recorrido vital sincero y cercano, revelando cómo, sin una devoción mariana especialmente arraigada en su infancia, un día la Virgen de Guadalupe marcó un antes y un después en su vida durante una novena.
“Ella sembró algo en mi corazón. No lo sé explicar. Me llamó, me atrajo. Desde entonces, está presente en mi vida, en mi camino, en mi vocación”, confesó.
Su discurso se tejió con hilos de vivencias familiares, de su papel como madre y del acompañamiento de la Virgen en ese proceso. Uno de los momentos más intensos llegó cuando la pregonera ahondó en la maternidad como un lazo espiritual y humano que la conecta con María Santísima de Guadalupe. Esa visión, explicó, le permitió comprender y transmitir una experiencia de fe que hoy define su día a día, de ahí mi gratitud hacia Ella y hacia su Nuestro Padre por ponerla en mi camino para que me guiara. Ha sido un modelo a seguir para mí”.
Un inicio inolvidable para las fiestas patronales
El pregón de Inmaculada Espinosa no solo fue una exaltación a la Virgen, sino también un ejercicio de literatura viva, hilado con el corazón, donde la emoción sustituyó a lo protocolario. “Un pregón es una pieza literaria, a fin de cuentas, y si no se le pone el corazón, sería algo muy frío”, señaló la pregonera, quien se despidió agradecida por la oportunidad de compartir un testimonio que, según admitió, nunca olvidará.
Con este arranque, las fiestas patronales en honor a la Virgen de Guadalupe quedan oficialmente inauguradas, prometiendo días de tradición, fe y convivencia que ya laten en el corazón del pueblo.

