martes, julio 28, 2026
BCarlos ArenasOpinión

Fraude de Rey y el nombre de nuestro polideportivo municipal

Carlos Arenas
Desde la abdicación en junio de 2014 del rey Juan Carlos I y su exilio en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, agosto de 2020, dejando atrás investigaciones de sus finanzas y sus escándalos; he pensado y tomado tiempo para elaborar con argumentos esta petición a la actual Corporación Municipal de cambiar el nombre del Polideportivo Municipal Juan Carlos I por el del nuevo rey Felipe VI, o por cualquier otro nombre que se os ocurra. Sin por ello, perder mi convicción de estar en desacuerdo de que el estado español sea una monarquía. Monarquía impuesta por Franco y su régimen, fraude a todos los españoles pues no se nos pidió, en referéndum, u otra forma de expresión de la voluntad popular, si se aceptaba o no que la forma política del estado español fuera una monarquía. Por miedo, se decía que no se hizo, pues se temía a los poderes fácticos representados por el ejército, la iglesia católica, los residuos del franquismo aún muy presentes, el sistema financiero del país, el reaccionarismo de los opudeistas y de los casa-realistas, intereses geopolíticos de los yanquis o del colonialismo de los hijos de la Gran Bretaña, la pérfida Albión… Bueno, esta dialéctica para otra ocasión, cuando esté más ilustrado.

Lo que traigo ahora es esto, con el siguiente antecedente: Se propuso, insisto, en el verano de 1979, que el ahora rey honorífico Juan Carlos I, recibiera un honor, porque así fue, de una corporación municipal de izquierdas, primera de la democracia, poniéndole el nombre de “POLIDEPORTIVO MUNICIPAL JUAN CARLOS I”, a nuestras instalaciones deportivas, origen de ellas por la alcaldía de D. Manuel de Prado Santaella.

Nuestro republicanismo, fue apartado en un interregno de horas, permitiendo que los partidos de izquierdas PTE, PCE y PSOE, gobierno municipal de 13 concejales, a Pleno de la Corporación de 21 concejales, llevaran esta propuesta para su aceptación. Como así fué. Aunque no recuerdo si fue aceptada por unanimidad de la corporación.

Los que lo teníamos, ateísmo monárquico, se nos atemperó en una especie de agnosticismo político cuando se hablaba de monarquía.   Llego el tte. coronel Tejero y mandó “todo el mundo al suelo”, aquel vívido 23 F llegó; mi experiencia de ese día, que me pilló en el despacho de la alcaldía, la he contado en mis memorias tituladas CRONICA DE UNA VIDA, a la espera de su edición por la imprenta de la Diputación Provincial y a su presentación pública; le vino ese día bien al rey Juan Carlos I, pues ganó en popularidad, respeto político y aceptación de papel fundamental en la instauración de la democracia. Esto me hizo reconciliarme, por así decirlo, con la monarquía, sin por ello abandonar mi convicción profunda de querer para España una república.

El tiempo pasa y este procura poner a cada uno en su sitio, aunque veces hay que lo hace muy tarde. El emérito rey, espero que ahora sin honores ni funciones, aquel al que se le reconoció valores que indicaba antes, fue desenmascarado en sus trapicheos para hacer una más grande su fortuna y para saciar su lascivia y así, vimos que era un fraude.

Este Borbón, pariente de la monarquía francesa, impuesto aquí en España en su momento histórico allá por el 1.700; algún siglo después un dictador de régimen asesino nos lo volvió a imponer, todavía siguen estos borbones, con Juan Carlos de Borbón, haciendo de las suyas. No nos enteramos, como tampoco lo hizo aquel pueblo español que vitoreó como “el deseado” a un rey que no dejaba de ser un felón y que con su padre entregó el país y la monarquía a Napoleón. Estos dos, padre e hijo, eran Borbones.

En esas casi cuatro décadas de reinado de Juan Carlos I, la prensa, domesticada y la prensa mercenaria nostálgica del franquismo guardó silencio de las desviaciones y tropelías de lo que hacía Juan Carlos I y gobiernos hubo, PSOE y PP, Gonzalez, Aznar, Zapatero, Rajoy…pues todos lo sabían, lo taparon al adjetivarlo, creo, como que eran secretos de estado. Y se llegó a la impunidad ante la corrupción, ¿por los servicios prestados?

¿Dónde está el ministerio fiscal que debiera aclarar la fortuna y su origen del emérito monarca?

¿Es la inviolabilidad, chicle para hacer pompas y para estirar sin romper, siendo uno solo el que lo mastique y sople?

Tener presente que, si ha habido o hay corrupción en las finanzas de la casa real y en la la casa propia, me refiero a la del PP olvidado éste de la capacha que porta repleta de corrupción, no se ensañarían como lo hacen con la corrupción del otro…Las dos corrupciones hay que combatir.

Estamos ahí, representando a un pueblo, tras unos procesos electorales, pues espero que al menos los de izquierdas y progresistas de esta Corporación Municipal de Baena se den por enterados de las tropelías del Borbón, Juan Carlos I, y de su real familia. La anécdota es que la infanta Cristina, mujer de Urdangarín, parece ser que le dijo al Rey, Juan Carlos I, su padre, “que él estaba haciendo lo mismo que Urdangarín, no sé a qué le decía nada”.

“Me he equivocado, no volverá a ocurrir” dijo después de su foto del safari por África, en la cacería de Botsuana…Lo del elefante, que se sepa, no volvió a ocurrir, lo de la empresaria alemana Corinna Larsen, que recibió, de nuestro rey Juan Carlos I unos 65 millones de euros, “por gratitud y por amor”, si se supo. Si viviera aún Jorge Luis Borges incluiría en su libro “Historia universal de la infamia” un extenso capítulo sobre nuestro emérito Juan Carlos y su generosidad con la Corinna, olvidando las necesidades de miles de desfavorecidos españoles…En fin.

Este borbón será inviolable por gracia de…nuestro Estado. Tú, ciudadano de a pie, serás siempre menos que un peón de ajedrez, pues en este tablero de la sociedad liberal y capitalista, no eres ni una pieza de ese juego de ajedrez que se la aparta a un lado para disponer de la pieza más adelante, en la próxima partida. Tu eres de usar y tirar, carne de cañón en la guerra contra la desigualdad.

Pido a María Jesús Serrano, alcaldesa de Baena, lleve en el orden del día del Pleno que ella considere, la propuesta de cambio de nombre al POLIDEPORTIVO MUNICIPAL DE BAENA, pues sería de justicia y de recuperación de dignidad de la comunidad.

También, con ello, podría detectarse la doble moral de miembros de la corporación, respecto a la corrupción. Aunque estos del PP local, sus cercanos ancestros, ya la demostraron en su día con sus concejales de entonces, en los tiempos de corrupción de las facturas falsas. Miraron para otro lado.

Creo que haré disfrutar cuando hable de ello, en la segunda parte de mis memorias, a todo aquel de curiosidad intelectual y de los asuntos y vida local…

Primer Alcalde de la Democracia.

Abril 1979-Mayo 1983