En la convivencia hay que gastar tolerancia

Digo, cada vez que viene a cuento, que no me he economizado en la vida que llevo vivida. Meteduras de pata he tenido muchas, de algunas me arrepentí al momento y con alguna, pocas, me encuentro con qué hacer con el arrepentimiento que se merecen, pues hice con ellas mucho daño.
Los componentes infrahumanos, los desperdicios políticos que se producen con acciones de gobernantes, ¿gobernantes?, como lo ocurrido en el ayuntamiento de Jumilla, ocupado por la derecha del PP y la extrema derecha de VOX, me vuelven a motivar para dar mis opiniones, por impresiones directas, por información escrita y televisada de escritores, politólogos y periodistas que merecen mi confianza. No es adecuado estar siempre con los propios pensamientos. Tengo la garganta destrozada, como mi amigo M. con tanta radioterapia. Él la tiene así para recuperar la salud, la mía la tengo de tanto clamar en un desierto, y sin cura. Quiero seguir siendo un interesado, no un mero espectador de lo que está pasando. De su evolución. Mis años siguen adelante con mi vida familiar, mis proyectos profesionales, mis relaciones de amistad, mi tiempo libre, mis lecturas y mis escritos. Y cuando estoy recibiendo información del telediario, María Jesús me conmina a esto <<¡Carlos, quieres dejar de pelearte con la tele!>>, cuando veo lo de Gaza, lo de Ucrania, lo de Torre Pacheco y ahora lo de Jumilla; con mi edad, ¿quién me cambia a mí ahora?. Me digo, quiero descansar, y me respondo con la pregunta de antes.
Mi sentir es el de que, con atención desmesurada, quiero que las cosas de mi comunidad vayan bien. Los elementos individuales que conforman la comunidad tienen vida propia familiar, viven bajo un techo que los cobija, tienen o no trabajo arrastran problemas de salud o no acaso un miembro familiar si, les gusta el fútbol y pasear un rato con un amigo o con otro o con los dos juntos, siguen teniendo pasión por su compañero/a o se le ha ido templando para dar almorzadas de cariño, se les ha echado encima un mal tiempo de vida o climático y se ha perdido la cosecha…y así vida y más vida. Todos los elementos individuales que forman como un tejido entrelazado la comunidad, no pueden mirar solo al interior de sí mismos. El encanallamiento al que nos pretende llevar VOX, ¡y por qué no! también el PP, no levantando la mirada para ofrecer al otro nuestra solidaridad, nuestra ayuda, nuestra comprensión, nos hace más bestias. No nos dejemos arrastrar, es tiempo del desarrollo positivo de nuestra humanidad, de pregonar los valores humanos y de vivir conforme a ellos; lo demás son monsergas patrioteras chalpicadas de neofascismo, de violencia encubierta, de rechazo de convivencia en comunidad de ciudadanos respetándose, tolerándose, unos a los otros en sus religiones, sus creencias, su sexualidad, su color de piel; una sociedad con afán de ser más democrática y más humana; con más libertad y sin prejuicios de gente incivilizada, para el que quiera ir a Fátima o con el que le apetece más ir a la playa del Rompido.
No son los de VOX, los de PP también, estos de aquí o aquellos de Jumilla, o los otros de Madrid, los que nos traerán soluciones a los problemas de vivir con angustia llegar a final de mes, a tener los días contados en un trabajo precario, a no encontrar una vivienda digna, a que el safio y enmascarado empresario sea como una hiena para la plantilla explotada y sumisa por la necesidad, en el taller de confección o de zapatos o bajo los plásticos de un invernadero. Sí, estos de VOX y los del PP no moverán nada para ayudar a mejorar la vida de los desposeídos, de los desfavorecidos, para luchar contra las desigualdades que van profundizándose día tras día, o contra las injusticias. Los que sufrís estas carencias, no seáis colaboracionistas ni quintacolumnistas dentro de la comunidad, ayudando a los de VOX y los del PP a desbaratar, boicoteando los logros sociales, lo que de positivo podemos tener, sin darse cuenta,¡o si?, de que derechos propios dados por esta democracia serán arrebatados, ¿las ideas tuyas, trabajador coincide con las de VOX? ¡A ti estudiante!, ¿tu proyecto de futuro, se mira en la esperanza de que VOX te va ayudar a que se haga real?, ¿que os ofrecen esa gente de VOX, herederos del régimen franquista que mantuvieron a nuestros padres y abuelos, en una sociedad represora y sin libertad alguna, explotándolos hasta la extenuación?, ¡sí, a los padres y abuelos de muchos!, ¿no sabéis, hijos, lo que vuestros padres pasaron? Os piden la exhibición de banderas no constituciones, y que hagáis número en la turba llena de resentidos. Peleles al servicio de intereses que no son los suyos.
¿Fueron alguna vez al Tinte, a la Senda Ancha, alguno de VOX o del PP, a preocuparse por tu situación vital o ha sido ahora con el candelorio sin San José, cuando se han acercado?, Se sabe del lumpen lo que se puede esperar de él, solo instintos destructivos. Le echarán un pedazo de pan y antes de que llegue al suelo con la boca lo cogerán. Los otros, los que tiene estudios, los de otra preparación cultural, a los que se les dio lo que necesitaron para una vida digna, para poder estudiar, no les da vergüenza haber perdido la dignidad, estando donde no les corresponde. Hay gente que al darse cuenta de que no son nadie, pueden preguntarse, ¿Soy un imbécil por no ser nadie y estar con estos de la derecha extrema? claro que en esa caterva de matones, como los que vimos en Torre Pacheco, hay abogados, médicos, gestores, taberneros, estudiantes, niños bien muchos, trabajadores también, hay hijos de jornaleros, universitarios, parados de larga duración, parados desde hace poco, hay portero-armario de discoteca, hijos de jarruqueros que fueron muleros de señoritos, los senior de ahora que fueron jovencitos de los Guerrilleros de Cristo Rey con sus cadenas y su colaboración de aquella grosería (por lo de grises) de policía.
¿Habéis oído al Abascal, dirigiéndose a la Conferencia Episcopal porque esta no estaba por bendecir “el acuerdo discriminatorio” a la religión de los musulmanes en el ayuntamiento de Jumilla?; les recuerda su actitud, a la jerarquía eclesiástica, ante los casos de pederastia en la iglesia, y más…¿dónde ha dejado la teocracia que los bendice, pero esta vez con lo de Jumilla no?
El fascismo, el totalitarismo no permite opiniones diferentes a sus consignas, y ejercicios de libertad, menos. ¡como esta gente ultramontana tenga suficiente poder, harán que los que se les acerquen, idiotizados de patriotismo, tengan que someterse a demostrar que son “franquistas viejos”, en contraposición a los “nuevos franquistas”, conversos de la democracia liberal, la socialdemocracia, los comunistas con neurosis, las cuadrillas de politicastros…Sepamos que hay burgueses guardadores de la esencia franquista que pagan todo esto, para mantener el poder con el poder que consiga la ultra derecha. El gatopardismo nos lo enseñó. Si aún viven vuestros abuelos o vuestros padres con el recuerdo de lo que les contaron los abuelos, sus padres, se preguntaran que sentido han tenido tantos años de lucha viendo apoyar, ese nieto o ese hijo, a la gente que ahora tiene la ideología de los que los vencieron, el fascismo, que en nuestra democracia está tras las máscaras carnavalescas del papel que hacen Abascal y los suyos en el congreso, en los parlamentos autonómicos, en los ayuntamientos…con la dialéctica que gastan, con sus exabruptos cargados de demagogia con retórica, venderán su patria a estos del paréntesis (Donal Trump, Tamás Sulyok, Marine Le Pen, Giorgina Meloni). claro que, algo pillarán por ello. Decía que terminarán, seguro, con un ¡viva España! Y si acaso más adelante con el ahora reprimido ¡viva Franco!, y en la calle la turba gritando ¡vivan las caenas!; estos de VOX, con la retórica del discurso político demagógico, están quitando del lenguaje las auténticas palabras que expresan y defienden la verdad.
No se dan cuenta, estos nietos, estos hijos, que lo que les hicieron a ese abuelo, a esos abuelos de otros, es lo que nos debe hacer estar contra ellos. ¿nos vamos a hacer franquistas encubiertos apoyando a VOX?, Siguiendo las rancias ideas, como de manteca de cerdo olvidada en la alacena, de esa gente de VOX. Si hay gente en España que todavía piensa en libertad, haciendo uso del raciocinio y del intercambio de ideas, opiniones con los demás, deben seguir haciéndolo y combatir la naturaleza demoníaca de los discursos y acciones de la ultra derecha. No podemos olvidar que este fue el enemigo que nos derrotó, si lo olvidamos lo volverá a hacer, está en ello.
La pirología que aplican necesita bomberos que apaguen los incendios con que quieren envolver la democracia, acabar con ella y si lo consiguen no podremos regenerarla. Pues en vez de casas del pueblo, terminaremos en ciudades, pueblos y barrios con Casas Pardas, por aquel color de los trajes de los nazis…
Me había levantado de delante de la pantalla del ordenador, terminado lo escrito anterior. Comencé a quedarme perplejo, una vez más, de la cantidad de miseria que hay en la condición humana, delante del televisor me empapo de las imágenes de la pregonera y de la alcaldesa de Huesca, ésta miserable, ¿qué humanidad destila con tanta ominosidad?, con su comportamiento perverso diciéndole a la pregonera de las fiesta de San Lorenzo <<espera, espera>>, pues un público indeterminado estaba insultando a Pedro Sánchez, y callado el micrófono de la pregonera, podía oírse mejor la turba insultadora, cobarde. El dolor que siento me encoge el corazón, pues si esta gente del PP nos puede gobernar, yo que vengo de la lucha antifranquista, por la libertad y por la democracia, que he respetado al adversario, razón de ser de la convivencia, veo que nos pueden llevar a España al precipicio y estrellarnos en el fondo. La demonización de Pedro Sánchez por el PP y su corifeo Feijoo, VOX arreando, encierra todo de lo que se es capaz para conseguir el poder, acciones que encierran lo que de maldad hay en aquel hijo que le arranca la cadena del cuello de su madre, para conseguir aquello con que alimentar su adicción, su dependencia. Esta gente del PP, así no convencen intimidan y si van en tándem con VOX, debemos sentir miedo visceral de lo que nos espera con ellos.
Carlos Arenas, primer alcalde de la democracia, 1979-1983

