miércoles, julio 29, 2026
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Emotivo homenaje a la archivera María Luisa Vílchez, guardiana del legado documental y la memoria local

Las páginas del pasado se abrieron hoy para rendir homenaje a quien ha sabido custodiar la memoria de toda una comunidad. En una mañana cargada de emoción y reconocimiento, se celebró la segunda sesión de las IV Jornadas de Patrimonio, bajo el lema “El Legado Documental como Fuente de Saber y Raíz de Identidad”, un encuentro dedicado a honrar la trayectoria de doña María Luisa Vílchez Rodríguez, archivera municipal y figura esencial en la conservación del patrimonio documental local.

El acto, organizado por la Fundación Centro de Documentación Juan Alfonso de Baena, reunió a representantes institucionales, docentes y al alumnado de 1º de Bachillerato de los centros IES Luis Carrillo de Sotomayor, Colegio Espíritu Santo y SAFA, quienes participaron en una visita guiada al Archivo Histórico Municipal. Allí, los jóvenes pudieron adentrarse en los fondos que guardan siglos de historia, comprendiendo el valor del documento como testimonio vivo de la identidad de su pueblo.

Durante la ceremonia, la presidenta de la Fundación, doña María Jesús Serrano Jiménez, entregó a la homenajeada una placa conmemorativa en reconocimiento a su “dilatada y ejemplar trayectoria profesional”, destacando su compromiso con la conservación, la catalogación y la difusión del patrimonio documental.

El archivo, testigo silencioso de la historia

El Archivo Histórico Municipal se ha consolidado como un espacio de referencia para la custodia y difusión del patrimonio local. En sus fondos se encuentran los testimonios escritos que narran la evolución social, política y cultural de la localidad. En este escenario, la labor de María Luisa Vílchez, licenciada en Historia y archivera municipal durante más de cuatro décadas, ha sido decisiva para modernizar los procesos archivísticos y acercar el archivo a la ciudadanía como herramienta educativa y cultural.

Su trabajo constante y discreto ha permitido que generaciones enteras puedan hoy acceder a documentos que, de otro modo, habrían quedado olvidados. Su figura simboliza la vocación de servicio público y la defensa del patrimonio como motor de conocimiento y cohesión social.

Patrimonio y juventud: un vínculo necesario

La sesión contó con la implicación activa de los centros educativos locales, cuyos alumnos participaron acompañados de los profesores Julián Muñoz, Antonio Tomás Cortés, María Pérez y Manuel Cortés, este último también director de la Fundación Centro de Documentación. Todos coincidieron en subrayar la importancia de acercar el patrimonio a las aulas y fomentar el interés por la historia local entre las nuevas generaciones.

“La defensa del patrimonio documental es una tarea colectiva; una responsabilidad que nos une como comunidad”, destacó Manuel Cortés, quien agradeció la colaboración del Ayuntamiento y de la Delegación de Cultura y Educación por su apoyo constante a esta iniciativa.