Con el pregón del domingo de pasión, Baena cuentan los días que falta para el para el comienzo de la Semana Santa de 2023. El público que prácticamente llenó el Teatro Liceo pudo conocer cómo vive y ha vivido Eleuterio Alférez su personal Semana de Pasión baenense a lo largo de sus cincuenta años como cofrade.
El pregonero ha regalado a los presentes un relato personal cargado de recuerdos, de guiños históricos convirtiendo, en tres ocasiones a Baena, en un particular Huerto de Getsemani donde fue prendido Jesús.
Durante su particular recorrido por la Semana Santa y por Baena, Eleuterio tuvo tiempo para acordarse de todas las hermandades, de muchos rincones de Baena que impregnan de tradición a nuestra Semana de Pasión, de muchas curiosidades, de íntimos actos cofrades, como cuando en la tarde de Viernes Santo en la Iglesia de Guadalupe los hermanos del sepulcro quitan los clavos al Cristo crucificado para ser portado con gran solemnidad por los hermanos y es colocado en el Santo Sepulcro, para muchos de nosotros resultan desconocidos. Instantes que ha inmortalizado a través del objetivo de su cámara.
El pregonero realizó un recorrido prácticamente lineal por la Semana Santa en el que fue intercalando destacados pasajes con sus devociones más acentuadas. Especialmente emotivos fueron los pasajes dedicados a la Hermandad de San Juan donde a sus 15 años aprendió el espíritu cofrade. A Eleuterio se le quebraba la voz cuando hablaba de la liturgia, en la madrugada de Viernes Santo, cuando se prepara para ir a encontrarse con el Señor de Baena “el respeto que impone la túnica de nazareno, vestimenta que será mi mortaja”.
Pregón que ha ensalzado la importancia de los Misereres de Cuaresma, convirtiendo a Baena en una pequeña Roma, donde se cumple el ritual del Santo Padre todos los viernes de Cuaresma de recorrer distintas iglesias, “los misereres son una preparación espiritual y material”.
Eleuterio Alférez también ha querido exaltar los barrios, las callejuelas de la ciudad en especial la Almedina baenense, “ese paseo entre el Arco Oscuro y el Arco de Consolación justo antes del amanecer, que nos invita a meditar sobre la razón de ser de nuestra Semana Santa” que durante buena parte de la Semana Santa se convierte en su punto de peregrinación para fieles y cofrades, para volver a su lenta agonía una vez acabada la semana de pasión.
En su parte más personal, el pregonero ha subrayado la importancia de la fe, el arraigo por la devoción, la importancia de la familia, y la vida en las hermandades como fuerza fundamental de nuestra semana santa.
Un Pregón que fue de menos a más y que ha sido una declaración de amor a la Semana Santa de Baena.