martes, julio 28, 2026
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El Vespa Club Baena celebra su décimo aniversario con una ruta nocturna y una nostálgica gymkana

El pasado sábado, el Vespa Club Baena conmemoró su décimo aniversario con una jornada especial que incluyó una gymkana de habilidad y la ya tradicional ruta nocturna por las calles del municipio, con la participación de más de medio centenar de socios y vehículos históricos. La cita, que contó con el permiso y apoyo del Ayuntamiento, sirvió para poner en valor el patrimonio cultural vinculado a las motocicletas clásicas.

La actividad comenzó por la tarde en el lateral del parque Ramón Santaella, donde los socios realizaron un circuito de destreza al manillar de sus Vespas, una iniciativa que permitió a los participantes demostrar su pericia y familiaridad con estos vehículos históricos, muchos de ellos con más de tres décadas de antigüedad.

La jornada culminó con una ruta nocturna por el casco urbano, destacando el paso por enclaves patrimoniales como el Castillo, en una imagen ya icónica para el club y la ciudadanía. Según ha confirmado el presidente del club, Evaristo Colodrero, esta ruta se celebra anualmente, aunque este año se ha querido dotar de un carácter más especial con motivo del décimo aniversario.

“Cada año organizamos alguna actividad, pero en esta ocasión quisimos ofrecer algo diferente. La gymkana ha sido una novedad muy bien acogida por los socios”, señaló Colodrero.

Un colectivo consolidado y comprometido

El Vespa Club Baena cuenta actualmente con alrededor de 50 miembros activos, en su mayoría propietarios de modelos clásicos. Entre ellos destaca una Vespa del año 1956, conocida por su característico manillar de tubo, propiedad de Rafa Pavón, quien además gestiona una empresa especializada en repuestos para este tipo de vehículos.

Reconocimiento patrimonial y circulación en zonas de bajas emisiones

Además del carácter lúdico, la jornada tuvo también un componente reivindicativo. El club forma parte de la Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA), una entidad que trabaja para que los vehículos clásicos puedan seguir circulando, incluso por zonas de bajas emisiones como los centros urbanos de grandes ciudades.

Gracias a la labor de esta federación, muchas Vespas antiguas —que realizan un uso ocasional y muy limitado al año— pueden acceder legalmente a estos espacios, al ser reconocidas como parte del patrimonio histórico del motor.

“Lo que busca la Federación es que estos vehículos no desaparezcan. Representan historia, cultura y memoria familiar. Queremos que sigan teniendo presencia en nuestras calles”, apuntó Colodrero.

Próxima cita: concentración en septiembre

El club ya prepara su próxima gran cita: una concentración prevista para el primer fin de semana de septiembre, que reunirá a aficionados de distintos puntos de la provincia y servirá como escaparate para seguir difundiendo la cultura de la motocicleta clásica.