Baena Hoy

El Mercado Medieval llena la Almedina y consolida la artesanía local como uno de sus grandes atractivos

La Almedina volvió a cambiar de época durante un fin de semana. Tenderetes de artesanía, productos elaborados a mano, música y espectáculos se mezclaron con el patrimonio monumental del casco histórico para dar forma a una nueva edición del Mercado Medieval de Baena, una cita que volvió a atraer a numerosos vecinos hasta la zona más alta de la ciudad.

El escenario contribuyó a crear buena parte de la atmósfera. El entorno del castillo y de Santa María la Mayor se convirtió durante las noches del mercado en un amplio espacio de encuentro, con puestos distribuidos por la plaza y numerosos visitantes recorriendo la zona o disfrutando de las actividades programadas.

La delegada municipal responsable del evento, Antonia Peña, ha realizado un balance positivo de esta edición, apoyándose especialmente en las impresiones que ha recibido directamente de quienes instalaron sus puestos.

Los de fuera están contentísimos y quieren volver”, asegura Peña, quien señala que algunos comerciantes participaban por primera vez, entre ellos vendedores procedentes de Granada, y que trasladaron a la organización su satisfacción con el resultado obtenido.

Los jóvenes artesanos locales ganan protagonismo

Más allá de la afluencia de público, uno de los aspectos que la concejala considera especialmente significativo ha sido la incorporación de nuevos artesanos de Baena, algunos de ellos jóvenes que encontraron en el Mercado Medieval un escaparate para presentar por primera vez sus trabajos ante un público numeroso.

Ha habido este año mucha juventud nueva haciendo artesanía y me da muchísima alegría que haya artesanas nuevas y jóvenes”, señala Peña.

La variedad pudo apreciarse en los propios puestos: trabajos textiles, velas y objetos decorativos, complementos, piezas personalizadas, bordados, bisutería y diferentes creaciones realizadas artesanalmente.

La delegada menciona, entre otros ejemplos, la experiencia de Inma Cuenca, que habría obtenido una muy buena respuesta en su primera participación, así como la de otras jóvenes artesanas que trasladaron posteriormente a la organización su satisfacción por las ventas y la acogida del público.

Para la responsable municipal, precisamente ahí reside uno de los valores añadidos de este tipo de iniciativas: permitir que quienes trabajan de manera artesanal puedan mostrar sus productos, darse a conocer y comprobar directamente la respuesta del público.

“Me alegro muchísimo de que los jóvenes artesanos tengan ese arte y puedan darse a conocer”, resume.

Una Almedina con una notable presencia de público

La asistencia fue especialmente visible durante las horas centrales de las noches del viernes y el sábado. Según explica Peña, el viernes se registró una importante presencia de visitantes hasta aproximadamente la medianoche, mientras que la actividad del sábado se prolongó durante más tiempo.

Las imágenes de la celebración muestran una plaza concurrida, con las terrazas y zonas habilitadas para el público prácticamente ocupadas en distintos momentos de la noche y un continuo tránsito de visitantes entre los puestos.

La distribución del mercado también experimentó algunos ajustes. La organización decidió no ocupar con puestos la Plaza del Ángel para evitar eliminar plazas de estacionamiento utilizadas por los residentes de la Almedina.

Buena respuesta al autobús para subir a la Almedina

Otro de los servicios habilitados durante el Mercado Medieval fue el autobús para facilitar el acceso a la Almedina, especialmente pensado para quienes podían encontrar mayores dificultades para realizar a pie la subida hasta el recinto.

Peña asegura que las referencias recibidas sobre su utilización han sido positivas. El transporte convivió además con un importante movimiento de personas que optaron por subir andando, incluidas numerosas familias.

La iniciativa buscaba favorecer la accesibilidad a una celebración condicionada inevitablemente por la ubicación del casco histórico y por las pronunciadas pendientes que conducen hasta la zona del castillo.

El Mercado Medieval ronda los 15.000 euros de presupuesto

En cuanto al coste de la celebración, Antonia Peña sitúa el presupuesto global en torno a los 15.000 euros, teniendo en cuenta tanto la contratación principal como otros gastos asociados posteriormente a la organización.

El balance municipal, en cualquier caso, pone el acento en la respuesta obtenida. Comerciantes interesados en regresar, nuevos artesanos locales que encuentran un escaparate para sus productos y una notable presencia de visitantes constituyen los principales argumentos que deja esta edición.

Con el Mercado Medieval ya concluido, la Delegación comienza además a mirar hacia su próxima cita comercial y festiva: el Mercado de Navidad. Peña confirma que los preparativos ya están en marcha y que se trabaja con antelación en la contratación y en el diseño de las actividades.

La Almedina recupera mientras tanto su aspecto habitual después de un fin de semana en el que las luces de los puestos, la artesanía, los espectáculos y el movimiento de cientos de visitantes volvieron a ocupar uno de los escenarios patrimoniales más singulares de Baena.

 

Salir de la versión móvil