Avanzan los días para la celebración de la moción de censura, se hablan de fechas, como máximo el día 26 de noviembre a las 12:00. Pero dicha fecha se podría adelantar si Cristina Piernagorda lo considera oportuno, todo dependería de las negociaciones que puedan llevarse a cabo.
Llevamos meses hablando de la moción, incluso antes que María Jesús Serrano accediera a la Secretaria General de la Agrupación. Desde la formación de la corporación, desde el PSOE cordobés se tenía en el punto de mira recuperar el Ayuntamiento de Baena.
Los primeros acercamientos a Rojano se empezaron a establecer a primeros de año, ya se hablaban de “puñaladas con cuchillos oxidados”. Luis Moreno empezada a desconfiar de su compañero de filas.
La pandemia paralizó estos acercamientos. En esos primeros meses de crisis sanitaria dejaron enfriar las conversaciones con Alfonso Rojano. Además, se estaba preparando la salida de la secretaria general del PSOE baenense de Jesús Rojano.
En el seno de partido socialista baenense se definieron dos corrientes. La primera presida por María Jesús Serrano que preparaba su regreso y la segunda corriente por Lola Ruiz Arrebola, que inocentemente preparó una lista alternativa a la secretaria apoyada desde la sombra por un grupo de compañeros que al final no la siguieron.
Recordemos, el intento de elecciones a la secretaria general, por parte de María Jesús, sin cumplir con los requisitos de la propia organización. La candidatura de Lola Ruiz presentó alegaciones ante la dirección central del partido, para que se cumpliese todo el proceso de primarias, dando lugar, como así lo exige el reglamento del partido, a la formación de una comisión gestora, que pusiera en marcha el mecanismo para la celebración de la elección de secretario general.
María Jesús Serrano alcanza la secretaria general con 72 votos, de los 90 emitidos, en una agrupación con 110 afiliados.
Ya como secretaria general, María Jesús Serrano, reanuda los contactos para sacar adelante la moción de censura. Para ello lo primero que hace es “convencer” a su rival en las elecciones a la secretaria para que abandone su puesto de concejal, era la segunda en la lista de candidatos a concejal del Ayuntamiento. Las “conversaciones” con Lola Ruiz, se intensifican tanto de mano de la propia María Jesús, como a través de terceros. Si la moción era presentada, Lola sería la candidata para presidir la Alcaldía y no contaba con la confianza de la dirección del partido. Tras días de “conversaciones”, dimite como concejal.
Otro escollo salvado. Entre tanto, a primeros de octubre consiguen convencer a Alfonso Rojano que firme la solicitud para presentar la moción de censura.
Ahora sólo había que esperar que se cumpliesen los plazos en administrativos. Primero, la renuncia en el Pleno del acta de concejal de Lola Ruiz, para seguidamente solicitar a la Junta electoral la petición del acta de concejal de Rosa M. Unquiles.
Estos plazos se adelantaron sorpresivamente con la convocatoria del pasado Pleno Extraordinario, se completó la tormenta perfecta. No tardaron ni 24 horas para inscribir la moción de censura en el registro municipal.
La oposición ha mostrado todas las cartas, ahora le toca mover ficha al equipo de gobierno si quiere mantenerse en el gobierno municipal, exponer a los vecinos que su gestión va en buen camino.
La sociedad baenense esta dividida entre los que están a favor y en contra, si es el momento oportuno o no, para esta moción, sobre todo por la crisis sanitaria y económica que estamos pasando.
Pero lo paradójico, es que la decisión si prospera o no, la primera moción de censura en la historia baenense, está en manos de una persona que en este año y medio de vida politica no se ha manifestado públicamente sobre el día a día de Baena, que lleva ausente varios plenos, y tampoco ni vive en Baena. Y en boca de Luis Moreno “no ha realizado ninguna gestión en el año y medio que lleva como concejal. Se ha limitado a cobrar los honorarios de Portavoz de Iporba sin abrir la boca”.
