jueves, julio 30, 2026
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El Ayuntamiento impulsa un plan técnico que transformará el cuidado de parques y zonas verdes

La Delegación de Parques ha presentado el nuevo Plan de Gestión del Arbolado, un documento que marcará las líneas de actuación en los próximos años y que busca garantizar la salud, seguridad y belleza del patrimonio verde municipal.

El delegado del área, David Bazuelo, recordó que esta iniciativa fue planteada en 2022 por el grupo de Izquierda Unida, aunque no llegó a materializarse entonces. Dos años más tarde, en 2024, el proyecto finalmente se licitó y fue adjudicado a la empresa Tecnigral, una consultora medioambiental con una dilatada trayectoria, recientemente encargada también de supervisar el arbolado de Córdoba capital.

Durante este año, los técnicos de Tecnigral han realizado inspecciones exhaustivas en zonas emblemáticas como el Parque Ramón Santaella, la Plaza de Andalucía, el Bulevar, el Parque La Cañada, la Ladera Sur, el Parque Biosaludable, las instalaciones deportivas municipales y el núcleo de Albendín, entre otros espacios. El estudio no abarcó la totalidad del arbolado urbano, sino aquellas áreas prioritarias incluidas en el contrato inicial.

Bazuelo explicó que se han entregado tres informes clave: el primero, presentado a finales de 2024, permitió actuar sobre los riesgos más urgentes; el segundo, centrado en directrices para la gestión de nuevas plantaciones, propone especies adaptadas al clima local y establece una diferenciación entre las que deben ubicarse en zonas verdes y las que se colocarán en el viario público.

“Durante años se han cometido errores, como colocar jacarandas a menos de tres metros de las fachadas, cuando deberían estar a diez. Este plan busca corregir eso y evitar conflictos futuros con el entorno urbano”, subrayó el delegado.

El documento definitivo, entregado hace poco más de un mes, consolida una estrategia que apuesta por la reducción de talas innecesarias y la sustitución de los drásticos terciados por podas selectivas y controladas. “Queremos preservar nuestros árboles, mantenerlos saludables y minimizar los riesgos. Este plan supone un cambio de paradigma en la forma de gestionar nuestras zonas verdes”, afirmó Bazuelo.

Por su parte, Mario Gutiérrez, responsable de Tecnigral y coordinador del proyecto, destacó la importancia de esta iniciativa:

“Ha sido un trabajo apasionante, porque las zonas estudiadas son espacios de vida y encuentro para los vecinos. Hemos detectado buenas prácticas, pero también áreas de mejora. Cada vez es más difícil que un árbol sobreviva en las ciudades del sur, y por eso necesitamos una planificación que los haga más funcionales y resistentes.”

El plan, definido como un documento vivo, se actualizará con el tiempo para incorporar nuevas zonas y adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes. La meta es clara: mejorar la cobertura arbórea, reducir los riesgos y convertir el arbolado urbano en una infraestructura verde sólida y sostenible, capaz de aportar confort y calidad de vida a todos los ciudadanos.