La entrada en el tablón de edictos del Ayuntamiento de Baena de la solicitud de Hojiblanca Biometano 5, S.L. para instalar una planta de producción de biometano en los parajes de La Amarguilla y La Pililla ha sido la chispa que encendió un debate que ya venía tomando fuerza en otros municipios de la comarca. Apenas unas horas después de que este medio preguntara al equipo de gobierno por su postura, el Consistorio anunciaba la suspensión de la tramitación urbanística del proyecto hasta que la Junta de Andalucía emita su informe vinculante.
La empresa promotora plantea una instalación junto a las dependencias de la extractora El Tejar con un objetivo claro: transformar los alpeorujos —subproducto inevitable de la elaboración del aceite— en biogás, evitando los humos y molestias que genera el sistema tradicional.
Fuentes municipales subrayan que la iniciativa está en fase preliminar y aún debe superar un proceso administrativo complejo y multinivel, donde la pieza clave es la Autorización Ambiental Integrada (AAI). La competencia es exclusiva de la Junta de Andalucía y será ese permiso el que determine, en última instancia, si el proyecto es viable desde el punto de vista ambiental y sanitario.
Por ello, el Ayuntamiento ha optado por paralizar el proyecto de actuación urbanística hasta que la Junta se pronuncie en su informe de incidencia territorial.
El PP denuncia “opacidad” y exige información inmediata
La reacción del Partido Popular de Baena no se hizo esperar. La formación asegura sentirse “sorprendida” y denuncia la falta absoluta de información por parte del equipo de gobierno.
Exigen dos medidas urgentes:
- Publicación inmediata de los informes técnicos y ambientales.
- Convocatoria de una sesión informativa abierta a vecinos, colectivos y grupos políticos junto a la empresa promotora.
Una comarca en alerta

La solicitud en Baena no llega en un vacío. En municipios como Cabra, Espejo y Castro del Río, proyectos similares han provocado multitudinarias protestas, plataformas ciudadanas, debates en los plenos.
Cabra: el epicentro de la movilización
El Ayuntamiento recalca que no ha autorizado ninguna planta, mientras trabaja en un Plan Especial para ordenar la instalación de energías renovables.
El alcalde, Fernando Priego, ha sido tajante: “Renovables sí, pero no de cualquier forma, ni en cualquier lugar, ni a cualquier precio”.
El PSOE pide la paralización total de trámites y mayores garantías, y la plataforma ciudadana denuncia la posible llegada de residuos externos, como purines y restos de matadero, que podrían alcanzar las 150.000 toneladas anuales.
Espejo: calma institucional, inquietud vecinal
El alcalde Florentino Santos admite que existe un informe de compatibilidad urbanística previo, pero insiste en que la autorización ambiental de la Junta es obligatoria y aún no ha sido emitida. Anuncia una moción para exigir regulación clara y distancias mínimas respecto a zonas habitadas.
Castro del Río: rechazo frontal
PSOE e Izquierda Unida coinciden en que el proyecto acarrea riesgos ambientales, sanitarios y logísticos. Denuncian falta de transparencia y temen la llegada de residuos desde fuera del municipio. El diputado Enrique Santiago ha dado apoyo a los vecinos:
La última palabra la tendrá la Junta de Andalucía, que deberá determinar si autoriza los proyectos y bajo qué condiciones