martes, julio 28, 2026
BBaenaHoy

Domingo Vico Molina prometió su cargo como nuevo concejal por Izquierda Unida

El salón de plenos del Ayuntamiento de Baena fue ayer escenario de una nueva sesión plenaria donde la unanimidad inusual en la aprobación de asuntos clave para el futuro de la ciudad marcó parte del debate político. Hasta el último punto del orden del día en el que regresó de la tensión política.

La jornada estuvo marcada por grandes avances: el impulso definitivo a la vivienda protegida, un plan energético sin precedentes, la regularización del cementerio municipal y una defensa férrea del comercio local. Pero también, por la toma de posesión de Domingo Vico Molina como nuevo concejal de Izquierda Unida y un tenso cruce de acusaciones sobre inseguridad, tasas públicas y abandono urbano.

Nuevo concejal y un pleno cargado de decisiones clave

La sesión comenzó con un momento institucional: Domingo Vico Molina prometió su cargo como nuevo concejal por Izquierda Unida, incorporándose al equipo municipal con aplausos de sus compañeros y una mirada puesta en el trabajo por los vecinos.

Desde ahí, el ritmo del pleno no decayó. Se abordaron más de una decena de puntos, muchos de ellos con una carga política y social significativa. La aprobación por unanimidad de la nueva ordenanza que regula el acceso a vivienda protegida . Se trata de un paso esencial para reactivar el Registro Público de Demandantes, una herramienta que llevaba años sin uso efectivo. Con esta medida, el Ayuntamiento promete mayor transparencia, objetividad y sensibilidad social en la adjudicación de viviendas, priorizando a jóvenes, mayores, víctimas de violencia de género y personas con discapacidad.

A esta buena noticia se sumó otra: el programa de ayudas a la rehabilitación de viviendas en 2025, dotado con 100.000 euros. Con un enfoque especial en la eliminación de barreras arquitectónicas, la iniciativa permitirá ayudas de hasta 1.000 euros para adaptar baños o mejorar accesos, una medida especialmente relevante en una ciudad con una población cada vez más envejecida.

En otro punto crucial, el Pleno dio luz verde a un contrato mixto de obras, servicios y suministro por valor de 22,9 millones de euros, con el que Baena inicia su transformación en una ciudad inteligente. El proyecto, que se ejecutará durante 17 años, prevé la renovación de más de 1.200 luminarias, implantación de alumbrado LED en ferias y Navidad, mantenimiento integral del sistema y una reducción de consumo de hasta el 70% en algunas zonas.

El respaldo del IDAE, que otorgó la máxima puntuación a Baena en toda España, respalda este ambicioso plan, que no solo aliviará las arcas municipales —con un ahorro energético anual de más de 180.000 euros—, sino que también mejorará la seguridad y el bienestar vecinal.

Con el mismo consenso, el Pleno aprobó por fin la primera ordenanza reguladora del Cementerio Municipal. “No es normal que tengamos una fiscal pero no una reguladora”, sentenció el concejal José Andrés García Malagón. La nueva normativa regula inhumaciones, exhumaciones, adjudicación de nichos y derechos funerarios, con un régimen sancionador que aporta claridad a un servicio tan delicado como necesario.

El Ayuntamiento también cerró con éxito la renegociación del convenio con el Consorcio de Transporte Metropolitano, reduciendo su deuda de casi 230.000 euros a poco más de 35.000. Gracias al nuevo modelo de financiación —basado en población, no en viajes—, el consistorio ahorrará unos 169.000 euros, que podrán destinarse a otras necesidades.

Otro momento de unidad fue la aprobación de una moción para defender el comercio local frente al impacto de las grandes superficies de Córdoba. Todos los grupos solicitaron a la Junta de Andalucía acotar la declaración de “Zona de Gran Afluencia Turística” para evitar que los consumidores sigan escapando del comercio de cercanía. “Una ciudad sin tiendas es una ciudad sin alma”, resumió la alcaldesa en un gesto que arrancó aplausos.

En una medida urgente y vital, el Ayuntamiento renovó su convenio con la Secretaría de Estado de Seguridad para mantener la integración de la Policía Local en el sistema VioGén, que permite un seguimiento riguroso y coordinado de las víctimas de violencia de género. Actualmente hay 35 casos activos bajo protección municipal, con agentes especializados en todos los turnos.

Pero si algo dejó claro la recta final del Pleno, fue que la tensión política sigue latiendo con fuerza. En el turno de ruegos y preguntas, la oposición fue tajante: la inseguridad ciudadana va en aumento, con robos, actos vandálicos y falta de presencia policial. Se pidió más vigilancia y un plan específico para personas sin hogar, sobre todo durante campañas agrícolas.

Además, las tasas de examen para acceder al empleo público centraron uno de los debates más encendidos. Con subidas de hasta el 637%, los portavoces de la oposición denunciaron “discriminación para quienes menos tienen”, mientras el gobierno local defendió la medida como un filtro necesario ante la masificación de opositores.

Las quejas vecinales también se hicieron oír a través de los ediles: calles con baches, árboles caídos, semáforos apagados, parques infantiles abandonados y presión de agua deficiente. El equipo de gobierno respondió asegurando que “los trabajos están en marcha”, pero el malestar está sobre la mesa.