Tras los casi dos años que han durado la rehabilitación del Castillo de Luque “Hisn Lukk”, en el que se han invertido casi un millón de euros procedentes de 1,5% Cultural. El pasado sábado, 15 de junio se inauguraba oficialmente el Castillo de Luque.
Desde hace unas semanas el Ayuntamiento puso en marcha la búsqueda de un tesoro, para que unas personas de la localidad tuviesen el privilegio de abril oficialmente la el Castillo de Luque en día de su inauguración. Dicha prueba consistía en localizar 3 llaves, escondidas en diferentes puntos del pueblo, con las que poder abrir el arca del tesoro donde se encontraba la llave que abría la puerta del Castillo de Luque
En la tarde del sábado, a partir de las 20:00 tuvo lugar el acto institucional de apertura en el que estuvo presente el presidente de la Diputación Provincial Salvador Fuentes, donde destacó el papel fundamenta que jugará es recurso patrimonial para mejorar “el potencial turístico de Luque, una localidad que está conjugando a la perfección la recuperación del patrimonio con el turismo para generar empleo y riqueza en el municipio”.
El máximo representante de la institución provincial ha insistido en que “una de las prioridades del equipo de gobierno es la puesta en valor y difusión de los recursos de los que disponemos en nuestro territorio para hacerlo más atractivo a nivel turístico para el potencial visitante”.
Fuentes ha destacado en que “la Diputación está trabajando en la puesta en marcha un plan poner en valor los castillos de la provincia, con rutas que ayudarán al turista a visitar localidades emblemáticas con es el caso de Luque”. En este sentido ha añadido que “somos la segunda provincia con más castillos, pero no los conocen los cordobeses”.
Un Castillo con doce siglos de historia
El castillo de Luque, ubicado sobre la base de una antigua fortaleza romana, parece tener su origen en las postrimerías del Emirato Omeya (S. IX).
A finales del siglo IX fue conquistado por el rebelde muladí Omar Ben Hafsun y su aliado Ibn Mastana, los cuales lo fortificaron y lo convirtieron en el centro de sus operaciones. Jugó un papel importante en la lucha entre el rey Lobo de Murcia y los Almohades, pues fue en su término donde se celebró la batalla del río Lukk, en el que comenzaría el declive de Mardanish, rey de la taifa murciana.
Fernando III el Santo lo conquistó en 1240 y lo convirtió en plaza fuerte contra el poder de la media luna, ya que se mantuvo en territorio fronterizo más de cien años. Los restos que hoy se conservan son principalmente del siglo XIII.
Se trata de un castillo roquero, infranqueable por tres de sus lados, que consta de dos grandes torreones y tres lienzos de murallas que defienden el acceso a su interior por medio de una entrada recodo y una puerta que en su día fue levadiza. Está construido con mampuesto y sillarejos.