martes, julio 28, 2026
BOcio/Cultura

Descubren un molino romano durante unos trabajos de arranque de olivos en una finca de Baena

El pasado lunes el propietario de una finca descubrió de manera fortuita un molino romano durante unos trabajos de arranque de olivos en una finca situada en el paraje de la Vela, situada a unos 5 kilómetros del casco urbano.

El hecho fue comunicado al arqueólogo municipal José Antonio Morena. De inmediato se puso en marcha la operación para trasladar la pieza a dependencias municipales donde se procederá a su limpieza y restauración. Se trata de una pieza de gran interés por su relación con el mundo del olivar y el aceite de oliva. Una vez acabado estos trabajos formara parte de los fondos del Museo Histórico Municipal de Baena y será expuesto en el patio central del Museo de Baena.

Para el arqueólogo municipal José Antonio Morena, se trata de un molino de aceite del tipo trapetum, del que ya hablaba Catón el Viejo en el siglo II a.C. en su libro “De Agricultura”, que incluye la pieza correspondiente al mortarium o basamento de piedra con forma de mortero y también medio orbis, de los dos que tenía este tipo de molinos, de forma plana al interior y semiesférica y convexa hacia los lados. El mortarium tiene en el centro un saliente de forma cilíndrica, denominado miliarium, con una perforación en el centro para encajar la pieza metálica llamada columella que no se ha conservado.

El objetivo es restaurar el molino uniendo las dos piezas del mortarium, reconstruir también la mitad que le falta a la muela semiesférica (orbis) y hacer otra igual colocando ambas en su posición original; ambas muelas estarían unidas con sendos maderos (modioli) y encajados en el centro con otro madero o una pieza metálica (cupa) sujeta con un perno metálico (columella) al cilindro central o miliarium. Los palos de madera eran movidos por dos hombres que hacian girar las dos muelas generando sobre las aceitunas un efecto de machaqueo y otro de dislaceración ya que las muelas podían girar también sobre sí mismas.

El molino tiene un diámetro máximo de 1,27 metros, una altura de 1 metro y un peso aproximado de 3.000 kilos siendo uno de los pocos ejemplares que se conocen en la provincia de Córdoba. La presencia en el mortarium de dos rebajes contrapuestos, en forma de T invertida, podría indicar que la pieza fue reutilizada posteriormente como contrapeso de una prensa de viga.

El trapetum es originario de Grecia y su uso se generalizó en todo el Imperio romano, habiéndose encontrado encontrados restos de este tipo de molino en las ruinas de la ciudad de Pompeya. Era, en definitiva, un utensilio, que se empleaba para extraer el preciado jugo dorado de las aceitunas, para cosmética, medicina, cocina y también para alimentar las lámparas de aceite o lucernas.