Más de 330 personas inmigrantes recibieron el apoyo de Cruz Roja en Baena a lo largo de 2020, un año en el que las consecuencias de la pandemia se cebaron con especial dureza con este grupo de población.
Y es que la crisis provocada por el Covid-19 ha multiplicado los factores de vulnerabilidad de las personas inmigrantes, debido a cuestiones como el aumento de denegaciones de las solicitudes de asilo, la situación de irregularidad sobrevenida en la que se han encontrado muchos ciudadanos que ya llevaban tiempo en España o los efectos que la pandemia ha tenido sobre sectores con una amplia proporción de mano de obra inmigrante, como la hostelería o el empleo doméstico.
“El aumento de atenciones durante 2020 se ha debido principalmente al incremento de las denegaciones de solicitudes de protección internacional, y a personas que habían conseguido salir de su situación de vulnerabilidad, pero con la crisis han perdido sus empleos y se han visto abocadas a pedir ayuda de nuevo a nuestra entidad”, explica Nayra Aparicio, responsable provincial del Programa de Atención a Inmigrantes de Cruz Roja.
Además de mediante ese operativo especial puesto en marcha por la entidad como respuesta a la pandemia, las atenciones de Cruz Roja a este grupo de población se han canalizado a través de proyectos como ‘Acogida e integración de personas inmigrantes’, ‘Atención a personas vulnerables en asentamientos’ –ambos financiados por la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, con los fondos procedentes de la asignación tributaria del 0,7% del IRPF- y ‘Atención humanitaria a inmigrantes’ –financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones-.