Crónica de un secuestro
Nos queda la palabra

José Antonio Santano
Pensaba que esto de la censura y otras derivadas relacionadas con la libertad: de expresión, de pensamiento, sexual, religiosa, etc., de la ciudadanía en general formaba parte del pasado, de un pasado que, lamentablemente, se intenta implantar de nuevo en el seno de la sociedad española. Pero no, es un hecho que para algunos la libertad, si no es la suya para hacer lo que le venga en gana, les trae al pairo. De ahí esa persecución de quienes defienden el derecho a expresarse libremente, a ser y pensar diferente, a no estar sujeto a ningún tipo de dominación, sea política, social, económica o cultural, pues una sociedad de progreso solo puede serlo si se basa en el respeto a la pluralidad, la libertad, la solidaridad y la justicia.
Pero, vayamos al meollo de la cuestión. Sucedía que, allá por el mes de febrero del año pasado, sí, de 2025, es decir, hace casi dos años, el Ayuntamiento de Baena, a través de la alcaldía, propuso a la Diputación de Córdoba la impresión del libro Crónica de una vida, autoría de quien fuera el primer alcalde de la democración en Baena, Carlos Arenas Blanca, en el cual se narran los aconteceres y vivencias, no solo personales, sino políticos, sociales y culturales de la sociedad baenense en esa etapa de su mandato. Hasta ahí, todo correcto. Sin embargo e incomprensiblemente –allá por el mes de octubre ya se tenían noticias de que el libro estaba impreso a falta de su encuadernación– el día 30 de ese mes se hace pública una nota de prensa del partido ultraderechista Vox en la que tanto el concejal de la formación por Baena, Eduardo Molleda, como su diputado en Córdoba, Rafael Saco, denuncian el uso partidista de la Diputación de Córdoba para financiar las memorias del excalde de Baena, criticando que se utilice dinero público para sufragar el «capricho personal» de un excalde socialista que ha atacado reiteradamente a Vox y sus representantes.
Desgraciadamente y leída con atención dicha nota de prensa, lo menos que puede decirse es que los representantes de Vox aludidos, desde luego comenten graves errores de bulto en su exposición –Carlos Arenas nunca fue alcalde socialista, ni se apellida Marena, tampoco la alcaldesa responde al nombre de Mariluz, como sabemos todos los baenenses, a excepción del concejal y diputado de Vox–, amén de llamar «capricho personal» a una «Crónica» basada fundamentalmente en la experiencia vivencial y política de quien fuera el primer alcalde de la democracia que hoy disfrutamos. Y es que como viene siendo habitual en esta formación de ultraderecha su objetivo principal es desestabilizar, provocar, polarizar y deshumanizar todo aquello que tocan, sean instituciones, colectivos, administraciones, etc., etc. Y además, lo hacen con un lenguaje violento unas veces, cargado de odio muchas y de falsedades las más, atacando con improperios y personalmente a quienes critiquen su mala praxis política, como es el caso de Vox. Tanto el concejal Molleda, como su compañero en la Diputación Rafael Saco han cometido el grave error de censurar una publicación, conculcando así el derecho a la libertad de expresión, cosa distinta es que se esté o no de acuerdo, allá cada uno, pero denunciar y prohibir la edición de un libro no es de recibo y huele mal.
Por otra parte y tras la publicación de esta nota de prensa de Vox, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, actúa como cómplice del grupo que lo mantiene en su cargo y detiene el proceso de edición del mencionado libro, despreciando así no solo a la alcaldesa de Baena que propuso su publicación, sino también y más doloroso aún, desatendiendo a un ciudadano de la provincia que representa; así como silenciando, en absoluta connivencia con Vox, el esfuerzo y el trabajo realizado por un ex alcalde en dar a conocer, de primera mano, las decisiones políticas tomadas en su época de mandato para el bienestar, sin distinción alguna, de todos los baenenses.
Después de la publicación de la nota de prensa de Vox era de esperar que el ex alcalde de Baena respondiera a Molla y Saco, defendiendo su postura ante las denuncias y críticas de estos. Y así lo hizo, en la medida y como entendió que debía hacerlo, sin más, porque no podía comprender que se pudiera, en democracia, secuestrar la edición de un libro escrito desde el máximo respeto a toda la población baenense.
Por no extenderme más, a día de hoy, el libro sigue secuestrado o retenido, quizá en los talleres de la Imprenta de la Diputación de Córdoba o no se sabe dónde. Y es que, por seguir la «crónica» de este desvarío editorial, el propio autor solicitaba por correo electrónico una cita con el presidente de Diputación, Salvador Fuentes, por mayo de 2026, para explicarle en persona su parecer sobre la situación en la que se hallaba el libro en el cual el propio presidente quería incluir un «saluda» de su puño y letra, y hay que decir que no ha tenido tiempo para contestar o le importa poco resolver este deprimente espectáculo al que asistimos quienes creemos en el saber, el conocimiento y la cultura como medio indispensable de desarrollo y bienestar de toda sociedad que se precie.
Desde este preciso instante y medio de comunicación, permítanme, como escritor que sé de la dureza del oficio, y desde el máximo respeto, que llame a la cordura y la responsabilidad de las formaciones políticas implicadas en este asunto, PP y Vox, para que de una vez por todas acuerden o autoricen, para que vea la luz pública, el libro propuesto por la alcaldía del Ayuntamiento de Baena, Crónica de una vida, de Carlos Arenas Blanca, baenense honesto y solidario, siempre comprometido con el progreso y la dignidad de su pueblo.
José Antonio Santano
