Carlos Gomez Reyes ha evocado en su pregón una Semana Santa en familia y llena de tradiciones
Los pregoneros proclaman sus vivencias, sus sentimientos por sus hermandades, su forma de vivir la Cuaresma y la Semana Santa. Así lo ha expresado esta mañana subido al estrado, junto al altar mayor, de la Iglesia de Santa María la Mayor, el joven pregonero infantil Carlos Gómez Reyes. Un texto cargado de emotivas vivencias y tradiciones familiares, pues es la familia quien abre la puerta para sentir la Semana Santa de Baena.
El joven pregonero ha ido hilvanando a los presentes sus recuerdos, experiencias, sentimientos que se han ido formando de las manos de sus padres, hermana y familia alrededor de la las hermandades de Jesús del Huerto y Hermandad San Juan Jueves Santo. Los rituales familiares de visitar los cuarteles tras un acto, ese primer cohete lanzado, la recogida de limones, el traslado y la recogida de las andas a su casa, ese ramo con las flores del Jesús del Huerto para la tumba de su Antonio, todo ello va a forma parte de su formación cofrade.
Como vive ese día de Miércoles Santo, los preparativos, en San Francisco, para la procesión de la noche comienzan desde bien temprano mezclándose con los primeros toques del tambor del día de echar las cajas.
Un largo día que tiene su cenit cuando Jesús del Huerto está en la puerta del San Francisco y empiezan a escucharse las primeras saetas. Al que le sigue “ese momento único que es el prendimiento y la turba de judíos se llevan al hombro a Jesús del Huerto. Sólo puedo entender las Semana Santa desde las entrañas de mi Hermandad”.
Hermano de la hermandad de San Juan de Jueves Santo, desde nacimiento, desea que llegue el momento para poder llevarlo a hombros como así lo ha hecho su padre durante años. Hermano desde nacimiento de la Hermandad de San Juan vive con intensidad.
Así llega la madrugada del viernes santo “veo subir al Nazareno en la casa de mis abuelos todavía en pijama arropado por una manta”.
“Qué rápido pasa todo cuando te gusta tanto”, sábado de pasión momento de recogida de enseres, de convivencia en San Francisco, de llevar las andas a la cochera familiar, de comentarios de la gente de como han vivido la semana santa y de cuenta atrás para la próxima.

