La Escuela de Verano de Baena se ha consolidado este año como uno de los recursos clave para atender a menores de familias en situación de vulnerabilidad. Este programa, impulsado por la Junta de Andalucía, ha contado en la provincia de Córdoba con ocho escuelas en funcionamiento durante julio y agosto, que han atendido a un total de 485 niños y niñas gracias a una inversión de 300.000 euros.
En el conjunto de la comunidad autónoma, la red de 140 escuelas de verano ha alcanzado a 6.935 menores con un presupuesto de cinco millones de euros.
Inclusión y atención especializada
Una de las novedades más relevantes de esta edición ha sido la incorporación de más de 300 plazas destinadas a menores con necesidades educativas especiales, atendidos por personal especializado. En el caso de Baena, la escuela ha acogido a niños y niñas de entre 3 y 15 años, derivados previamente por los Servicios Sociales Comunitarios.
Además de ofrecer actividades socioeducativas y de ocio, el programa asegura la continuidad del servicio de alimentación infantil que se presta durante el curso escolar en centros educativos públicos, garantizando así que los menores mantengan cubiertas sus necesidades básicas también en verano.
Apoyo a las familias y creación de empleo
Las escuelas de verano están concebidas como un instrumento de apoyo a la conciliación familiar, especialmente en hogares con menos recursos. Su objetivo es facilitar que madres y padres puedan mantener el empleo o acceder al mercado laboral sin que las responsabilidades de cuidado sean un impedimento.
En paralelo, la organización de estas actividades genera empleo local. En la provincia de Córdoba, el programa ha permitido la contratación de 891 profesionales, además del empleo indirecto vinculado a servicios de catering, limpieza y seguridad.
Cofinanciación del Plan Corresponsables
El programa cuenta con financiación del Plan Corresponsables, impulsado por el Ministerio de Igualdad en 2021. Desde su puesta en marcha en 2022, las escuelas de verano se financiaban íntegramente con fondos estatales. Sin embargo, tras la Conferencia Sectorial de Igualdad celebrada el pasado mes de mayo, se ha establecido que las comunidades autónomas deberán aportar al menos un 25% del presupuesto, lo que supondrá una reducción de la cuantía transferida por el Ministerio.
Con esta medida, la continuidad de las escuelas dependerá en mayor medida del esfuerzo presupuestario de cada autonomía. En municipios como Baena, donde la Escuela de Verano se ha convertido en un recurso esencial para la infancia y la inclusión social, esta modificación adquiere especial relevancia.