Con el apagado del alumbrado finaliza una feria de Baena con más luces que sombras. Había ganas de feria después de estos años de pandemia. Una feria de día prácticamente desaparecida durante los primeros días, resurgiendo al mediodía del viernes y sábado, probablemente por la tranquilidad de no tener que trabajar al día siguiente, donde se ha podido ver un numeroso gentío que entra y sale de las pocas casetas que ha tenido la feria. Mucha gente añora esa feria de día, pero poco se trabaja para volver a darle su popularidad. Salvo que los nuevos hábitos de vida hagan inviable recuperarla.
Numerosos son ciudadanos a los que no le ha parecido bien la ausencia de casetas, puestos, a lo largo de gran parte de la avenida Salvador Muñoz. Los visitantes a esta feria se veían sorprendidos por esa zona “desértica” entre dos “recintos feriales”, que había que cruzar para llegar o bien, a donde se encontraban las escasas casetas habilitadas para la feria o la zona de las atracciones.
El escaso número de casetas ha permitido que casi todas en todas ellas se haya colgado el cartel de completo, al igual que los bares situados en los extremos del recinto ferial. Similar situación se ha vivido en las zonas para la gente joven: el cine Parque, Cabra, Rincón Cubano, Caseta de la Juventud, que desde primeras horas de la tarde hasta altas horas de la madrugada han transitado por ellas prácticamente toda la juventud baenense.
La finalización de la Feria Real 2022, debe ser el pistoletazo de salida para trabajar en la 2023. Hay que decidir que modelo de Feria quiere Baena, si debe permanecer en el recinto actual o hay que llevarla al exterior. Tampoco sabemos la demanda de casetas que hay, puesto que lo visto en esta feria, pueden ubicarse, alguna más, en la zona actual. Un traslado al exterior supone una fuerte inversión, tiempo para ejecutarla y consenso de todos los grupos políticos para llevarla a cabo.
Hemos creado una encuesta para tener vuestra opinión sobre la Feria Real de Baena 2022.