Ayer comenzó el triduo en honor a Nuestro Padre Jesús Nazareno y, con él, un momento histórico para la Semana Santa baenense: la bendición de las célebres andas barrocas, conocidas popularmente como las Andas de Pan de Oro, tras un meticuloso proceso de restauración que ha devuelto su esplendor perdido desde mediados de los años 80.
La eucaristía, celebrada en la parroquia y presidida por el Rvdo. Sr. D. Miguel David Pozo León, párroco de Santa Luisa de Marillac (Córdoba), estuvo seguida de un acto cargado de simbolismo. El consiliario de la cofradía, don Francisco Flores Santiago, bendijo las andas recién restauradas, un icono patrimonial y sentimental que volverá a portar al Nazareno en procesión este domingo, como lo hiciera por primera vez en los años 50.
“Un día importante para la cofradía”
El hermano mayor, Javier Valbuena, tomó la palabra para subrayar la trascendencia del momento “Hoy es un día importante. Hemos recuperado unas andas barrocas con un alto contenido artístico y sentimental, que estaban partidas en dos y en un estado lamentable. Pero la cofradía fue valiente en acometer este ambicioso proyecto, y hoy podemos decir que el resultado está a la vista. El domingo Jesús volverá a desfilar como en los años 50, en esta andas de Pan de Oro”.
Valbuena agradeció la implicación de la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, así como el trabajo de los restauradores Julián Muñoz y Carmen Ortiz, a quienes reconoció su “profesionalidad, compromiso y entrega” pese a las dificultades de tiempo.
Una restauración que devuelve la memoria
El restaurador Julián Muñoz explicó los detalles de la intervención, que ha permitido rescatar la obra original de 1951 tras décadas de deterioro:
- Consolidación de piezas desencajadas y reintegración de elementos desaparecidos.
- Estucado y policromía para unificar la superficie.
- Limpieza exhaustiva que eliminó repintes y barnices oxidados, devolviendo el brillo al dorado original.
- Protección final con barniz para asegurar su conservación.
“Lo más importante es que estas andas recuperan su función original: portar a Nuestro Padre Jesús Nazareno. No solo se ha restaurado un bien artístico, también un legado patrimonial y espiritual para Baena”, destacó Muñoz.
Patrimonio, fe y emoción
Las andas doradas, con sus cartelas alusivas a la Pasión y la presencia de los cuatro evangelistas en las esquinas, volverán a ser protagonistas el próximo domingo en la procesión del Nazareno. Para la cofradía, su restauración no es solo una apuesta por el arte, sino un gesto de identidad y memoria colectiva.
