martes, septiembre 8, 2026
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Los toboganes solidarios convierten la diversión infantil en ayuda para Cáritas y la Residencia del Divino Maestro

La iniciativa impulsada por la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor  y la colaboración del Ayuntamiento de Baena ha cerrado su segunda edición con un destacado balance solidario: 250 productos de aseo personal para Cáritas Interparroquial y casi 400 paquetes de galletas destinados a la Residencia del Divino Maestro y que han sido entregadas a ambas entidades. Una actividad que, más allá del entretenimiento, busca que los más pequeños descubran desde la infancia el valor de ayudar a quienes lo necesitan.

La actividad ha combinado la programación lúdica dirigida especialmente al público infantil con una campaña de recogida de productos destinados a entidades asistenciales. En cada una de las jornadas se estableció una aportación diferente para participar en los toboganes, en función de las necesidades de las entidades beneficiarias.

Uno de los toboganes se instaló en la calle San Bartolomé, donde se solicitaron productos de higiene y aseo personal. Entre las aportaciones realizadas por los participantes figuraron gel, champú, colonia, pasta y cepillos de dientes, toallitas y esponjas. La recogida alcanzó alrededor de 250 productos, que serán destinados a Cáritas Interparroquial.

La segunda actividad solidaria se desarrolló en la calle Ruiz Frías. En esta ocasión, la cofradía decidió que las aportaciones fueran destinadas a la Residencia del Divino Maestro, centro en el que se encuentra actualmente la imagen de la Virgen.

Antes de determinar qué producto se solicitaría, responsables de la cofradía contactaron con la residencia para conocer sus necesidades. Desde el centro se trasladó que uno de los productos de mayor consumo eran las galletas, por lo que se estableció como aportación para participar en la actividad un paquete de este alimento.

El resultado fue la recogida de más 370 paquetes de galletas. La cofradía realizó el recuento por unidades debido a la variedad de formatos entregados, ya que hubo aportaciones de paquetes individuales y otras agrupadas en lotes de dos o cuatro unidades.

Segunda edición de una iniciativa aplazada durante la sequía

La hermana mayor de la Cofradía, María José Jiménez, ha explicado que la organización llevaba varios años planteándose desarrollar esta iniciativa, aunque la situación de sequía había impedido anteriormente su celebración por las características de una actividad que requiere un importante suministro de agua.

Superadas aquellas circunstancias, el proyecto pudo ponerse en marcha el pasado año y ha tenido continuidad durante este verano, alcanzando así su segunda edición.

En la primera experiencia solidaria se optó por solicitar leche como aportación y se consiguieron más de 350 litros, según los datos facilitados por la cofradía.

La organización de los toboganes ha contado con la participación del Ayuntamiento, encargado de la infraestructura necesaria para el desarrollo de las actividades, y con la colaboración de integrantes de la cofradía en diferentes tareas relacionadas con el montaje, la atención a los participantes y la recogida de los productos.

En la jornada celebrada en San Bartolomé también se organizaron actividades complementarias para los menores, entre ellas un servicio de pintacaras atendido por una hermana de la cofradía mientras los niños esperaban para utilizar el tobogán.

María José Jiménez destaca la vertiente educativa de la iniciativa

La hermana mayor ha realizado un balance positivo de las actividades y ha incidido especialmente en su finalidad solidaria y educativa. Según María José Jiménez, con este tipo de propuestas se consigue que los menores disfruten de una actividad de ocio y, al mismo tiempo, conozcan la importancia de colaborar con quienes necesitan ayuda.

Jiménez ha señalado que los toboganes permiten «no solo que los niños y la gente se divierta, sino que aprendan a colaborar con las personas que más lo necesitan».

La responsable de la cofradía considera que esta concienciación constituye uno de los principales objetivos de la actividad, al hacer partícipes directamente a los menores de la aportación solidaria que posteriormente será entregada a las entidades beneficiarias.