Las obras de la calle Amador de los Ríos avanzan en plazo con el 16 de noviembre como fecha prevista de finalización
Las obras comenzaron el pasado 16 de abril y, según la información trasladada por la dirección técnica, continúan desarrollándose dentro de los plazos establecidos pese a las dificultades que entraña intervenir en una calle estrecha y densamente edificada del centro histórico. La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, ha asegurado que los trabajos avanzan «a buen ritmo» y ha pedido disculpas a residentes y vecinos de las calles próximas por las molestias ocasionadas durante estos meses.
No se trata únicamente de renovar la imagen de la calle. La actuación afecta a más de 2.000 metros de superficie e incluye una intervención sobre las infraestructuras que permanecen bajo el pavimento: saneamiento, abastecimiento de agua y redes de telecomunicaciones. Un trabajo que explica, en buena medida, por qué durante las primeras semanas el avance puede resultar menos visible desde el exterior.
La primera fase, prácticamente terminada
El proyecto se ha organizado inicialmente en dos grandes fases para reducir, en la medida de lo posible, el impacto sobre residentes y circulación.
La primera, comprendida desde el inicio de Amador de los Ríos, junto a Plaza Vieja, hasta La Velilla, está prácticamente concluida. El tramo hasta la confluencia con San Bartolomé se encuentra terminado, aunque todavía es necesario esperar a la consolidación del pavimento y completar la conexión en este punto antes de permitir nuevamente el paso de vehículos.
Paralelamente, los trabajos de pavimentación continúan hasta La Velilla. Una vez concluida esta parte y abierta al tráfico, la obra avanzará hacia la segunda fase, desde La Velilla hasta La Estrella.
La arquitecta y directora de la obra, Vanesa Jiménez, ha explicado que buena parte de los trabajos menos visibles corresponden precisamente a la sustitución de las redes urbanas. La estrechez de la calle impide desarrollar simultáneamente determinadas tareas, especialmente cuando permanecen abiertas las zanjas de saneamiento y abastecimiento.
Superada esa etapa, el ritmo puede acelerarse al permitir trabajar simultáneamente a varias cuadrillas. Actualmente se están combinando labores de hormigonado, pavimentación, colocación de zócalos e impermeabilización de las fachadas para tratar de prevenir futuros problemas de humedad en las viviendas. La dirección técnica calcula que esta primera fase podrá quedar terminada en cuestión de días antes de abordar el siguiente tramo.
El concejal de Centro Histórico, David Bazuelo, puso el acento en otra de las dificultades: introducir materiales y camiones en este punto del casco antiguo. Parte de los suministros puede acceder por Puerta Córdoba, mientras que otros deben hacerlo directamente a través de la propia calle Llana, condicionando operaciones como la llegada y utilización del hormigón.
Bazuelo destacó igualmente las actuaciones de impermeabilización junto a las viviendas y defendió que la intervención permitirá solucionar antiguos problemas de alcantarillado, filtraciones y conducciones de agua potable, además de eliminar las dificultades generadas por unas aceras que, en determinados puntos, hacían muy complicado el tránsito de carritos infantiles o personas con movilidad reducida.
Una calle accesible para conectar el casco urbano
Precisamente la accesibilidad constituye uno de los objetivos que el Ayuntamiento vincula a esta actuación.
El planteamiento municipal pasa por avanzar hacia un eje accesible que permita atravesar una parte importante de Baena y facilitar el desplazamiento de personas en silla de ruedas, familias con carritos infantiles o vecinos con dificultades de movilidad.
La transformación de Amador de los Ríos adquiere así una dimensión que va más allá de esta calle, al integrarse en la intención municipal de generar una continuidad urbana accesible hacia otros puntos de la localidad.
El proyecto tendrá además una intervención adicional. Una vez finalizadas las dos fases principales de Amador de los Ríos se actuará en el callejón conocido popularmente como Juan el de las Pipas, incorporado como mejora ofertada por la empresa adjudicataria.
El Ayuntamiento considera especialmente importante esta actuación por los problemas de saneamiento existentes en este enclave, que afectan tanto a algunos residentes como a la iglesia del Espíritu Santo.
Serrano explicó que solucionar definitivamente estas deficiencias obliga a abrir el callejón y realizar una intervención integral para localizar el origen del problema y renovar las instalaciones necesarias. Su incorporación al contrato permitirá abordar unos trabajos que inicialmente no podían cubrirse en su totalidad con el presupuesto procedente de los planes provinciales.
La dirección técnica señala que el contrato dispone de un plazo de seis meses más uno adicional asociado a esta mejora. El callejón se ejecutará al final, cuando Amador de los Ríos pueda estar nuevamente abierta, con el propósito de reducir las interferencias sobre residentes y circulación.
El 16 de noviembre, fecha prevista para finalizar
Pese a las dificultades propias de la intervención, la dirección de obra mantiene actualmente el calendario inicial. La fecha prevista de finalización es el 16 de noviembre, siempre que durante las próximas fases no aparezcan problemas imprevistos.
Vanesa Jiménez ha señalado que, hasta el momento, no se ha encontrado ninguna incidencia fuera de lo esperado y ha situado el presupuesto de la actuación en prácticamente medio millón de euros. La empresa también está prestando asistencia a residentes, especialmente personas mayores, para facilitar el acceso hasta las puertas de sus viviendas mientras duren los trabajos.
El Ayuntamiento reconoce que todavía quedan semanas complicadas para quienes viven en la calle Llana y su entorno. La previsión municipal, sin embargo, es que la apertura progresiva de los primeros tramos reduzca esas molestias mientras la obra continúa avanzando hacia La Estrella.
Una intervención largamente demandada que, bajo el pavimento que comienza a tomar forma, pretende resolver algunos de los problemas históricos de saneamiento, abastecimiento, humedades y accesibilidad de la calle Amador de los Ríos.
