La verbena del Jubileo recupera su esencia en una Plaza Vieja repleta de vecinos y vecinas
La tradicional Fiesta del Jubileo volvió a reunir anoche a cientos de vecinos en la Plaza Vieja, que acogió por segundo año consecutivo esta emblemática verbena en su ubicación histórica. La elevada participación, pese a las altas temperaturas y a las dificultades de acceso ocasionadas por las obras de la calle Amador de los Ríos, confirmó la buena acogida de una celebración recuperada por el Ayuntamiento y ya consolidada como una de las citas estivales más esperadas del casco histórico.
Uno de los grandes protagonistas de las primeras horas de la noche fue, una vez más, la tradicional tómbola, recuperada para esta edición y convertida en el principal foco de animación de la plaza. Los boletos, los regalos y la ilusión de los participantes devolvieron el ambiente de aquellas antiguas noches de verano que durante décadas identificaron esta celebración. A ello se sumó el puesto solidario de churros, cuyos beneficios se destinarán a la parroquia de San Bartolomé, las diversos puestos artesanales de abanicos, botijos, con sus característicos canarios, artesanía, además de la presencia de atracciones infantiles y puestos de golosinas ubicados en la Travesía de la Zapatería debido a la reorganización del recinto por las obras.
La programación se completó con la actuación del grupo de versiones 12 Pulgadas, que debutó en Baena poniendo la banda sonora a una verbena que prolongó la fiesta hasta bien entrada la madrugada.
Al inicio de la verbena, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, destacó el valor de recuperar una celebración que forma parte del patrimonio sentimental de la ciudad.
La regidora recordó que el Ayuntamiento mantiene su compromiso con las fiestas tradicionales y explicó que el objetivo es seguir dando vida al casco histórico mediante actividades que fomenten la convivencia vecinal y mantengan vivas las costumbres que identifican a Baena. En este sentido, subrayó que muchas personas mayores recuerdan con especial cariño esta verbena y que ahora son ellas quienes la muestran a hijos y nietos, favoreciendo el relevo generacional de una tradición que estuvo a punto de desaparecer.
Serrano también puso en valor la apuesta realizada desde el equipo de gobierno por devolver la celebración a su ubicación histórica y por mejorar cada año su organización. Según explicó, tras una primera recuperación en la calle Alta, la verbena regresó posteriormente a la Plaza Vieja, donde ha encontrado un espacio más amplio y acorde con el carácter que siempre tuvo esta fiesta.
Durante la noche también se celebró uno de los momentos más emotivos con el reconocimiento a los vecinos de mayor edad del barrio. En esta edición fue distinguida Araceli Molina, mientras que el abuelo homenajeado no pudo recoger el reconocimiento al no encontrarse presente en el momento del acto.
Con una plaza llena de vida, música, convivencia y recuerdos compartidos, el Jubileo 2026 volvió a demostrar que las tradiciones pueden reinventarse sin perder su esencia. La recuperación de esta verbena ha devuelto al casco histórico uno de sus símbolos festivos más representativos, consolidando un evento que, año tras año, recupera el protagonismo que nunca debió perder y refuerza el vínculo de los baenenses con su historia y sus barrios.

