miércoles, julio 29, 2026
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Baena late al ritmo de su legado: el VI Corazón del Cancionero emociona, educa y une generaciones al son de la música antigua

Lola Ruiz Arrebola

Aún con las múltiples emociones positivas a flor de piel vividas en la sexta edición del Corazón del Cancionero, que se desarrolló la pasada semana en Baena, es momento de la reflexión y el disfrute de dichas vivencias.

A pesar de que se trata de un evento que podemos considerar ya consolidado, seguramente habrá personas que lo conozcan a fondo. De forma somera, podemos resumir al Corazón del Cancionero como unas jornadas que, bajo múltiples formas (cursos, conferencias, concurso, conciertos…), tratan de colocar a Baena en el mapa como protagonista e impulsora de la cultura que vincula a la literatura con la música y la historia de nuestro legendario Cancionero. Digamos que es un festival de música antigua con especial atención al Cancionero de Baena. 

Recuerdo perfectamente aquella primera edición, en 2020, en la iglesia de San Bartolomé, con nuestras mascarillas y guardando la debida distancia, cómo se ha ido mejorando e incluyendo múltiples actividades, que permiten no solo consolidar dicho evento, sino aumentar la difusión de nuestro legado cultural así como el número de asistentes año tras año.

Damos por hecho el papel relevante en este tipo de eventos de las administraciones implicadas, nuestro Ayuntamiento de Baena, ya sea de forma directa a partir de su delegación de Cultura, o a través de las excelentes funciones desarrolladas por la Fundación Centro de Documentación Juan Alfonso de Baena que, además de su organización y logística, trata de dinamizar también la participación y patrocinio del sector privado, así como de otras administraciones.

Sin embargo, en todo proyecto cultural, no menos importante es la implicación directa de la ciudadanía en general en todo su desarrollo. Es fundamental incorporar procesos de participación. En el caso que nos ocupa, podemos aplaudir las diferentes iniciativas llevadas a cabo, entre las que me gustaría destacar la creación de la asociación Amigos del Corazón del Cancionero, a la que tengo el gusto de pertenecer. Eso no quita, que en este aspecto,  aún quede mucho camino por recorrer, pues hay que reconocer la dificultad de superar esa idiosincrasia local que supone no apoyar una determinada actividad que se aleja un poco de nuestro propio ombligo. Sucede en todos sitios y, en el caso de Baena, también podríamos poner múltiples ejemplos.

En cualquier caso, lo más importante es la participación del público en los conciertos y del alumnado en los diferentes cursos. Con respecto a estos últimos me gustaría hacer hincapié en la ya asidua participación infantil. Este año es el segundo que participan mis hijos, de 11 y 10 años, y espero que no sea el último.  A pesar de que la flauta no es su instrumento de estudio, la participación en este curso es una oportunidad para vivir una experiencia enriquecedora y emocionante. Descubrir la música antigua de una manera divertida y accesible, conociendo a otros niños y niñas con las mismas inquietudes, comunicándose y colaborando entre todos. Mis niños han  conocido a Naiara  y al día siguiente de que terminara el VI Corazón del Cancionero ya estaban compartiendo partituras para tocar la flauta. Deseamos que el año que viene se inscriban más niños aún, se lo pasan genial con Lobke (se pronuncia como Lope), su profesora de flauta, que tiene una paciencia infinita con ellos durante la formación y organización del concierto final.

Mi más sincero agradecimiento a las personas e instituciones que cada año, hacen todo esto posible.