Tapas, vino y ambiente cofrade toman el Palacio de Congresos durante todo el fin de semana
La cita ha abierto sus puertas junto a la XXI Cata del Vino después de unas horas de preparativos en las que las hermandades participantes ultimaron la decoración y puesta a punto de sus puestos. La edición de este año cuenta con alguna participación menos que en anteriores convocatorias y concentra una de sus principales novedades en la programación del sábado por la tarde.
Entre cortinas de colores, fotografías de imágenes titulares, insignias y elementos decorativos, las hermandades participantes fueron dando forma durante la tarde al espacio que acoge desde este viernes la XX Feria de la Tapa Cofrade y la XXI Cata del Vino.
La cita alcanza así una cifra redonda, aunque lo hace con alguna participación menos de hermandades que en ediciones anteriores. Pese a ello, el formato esencial se mantiene: puestos atendidos por el propio mundo cofrade, gastronomía y los vinos de Bodegas Jesús Nazareno en un encuentro que se ha asentado en el calendario inmediatamente anterior a la Feria Real.
El presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Carlos Roldán, explicó durante la inauguración que la organización continúa trabajando sobre un modelo que “nos está funcionando bastante bien” desde hace años, aunque cada edición incorpora pequeños cambios que no siempre son perceptibles para el público.
Esta vez, uno de ellos sí tendrá reflejo directo en la programación. La organización quiere potenciar especialmente la tarde del sábado, consciente de que durante esa jornada coinciden otros acontecimientos en Baena que pueden repartir la asistencia.
“Esperemos que la sobremesa del sábado sea especialmente intensa”, señaló Roldán. Para favorecer la presencia de familias se ha preparado una pequeña feria infantil dentro del propio recinto, con monitores que atenderán a los niños mientras padres y acompañantes permanecen en la Feria de la Tapa.
Más allá de la programación, el presidente de la Agrupación situó el encuentro en un momento muy concreto del calendario de las hermandades. Después de los meses de verano, la feria vuelve a reunir a buena parte del mundo cofrade cuando ya empieza a mirar hacia el siguiente ciclo.
“Prácticamente es nuestro inicio del año cofrade”, resumió Roldán. En menos de un mes comenzará oficialmente ese nuevo curso y las corporaciones intensificarán progresivamente el trabajo de cara a los próximos meses.
La Feria de la Tapa y la Cata del Vino llegan, además, a sus veinte y veintiuna ediciones respectivamente. Una trayectoria conjunta nacida de la colaboración entre la Agrupación de Cofradías y la Cooperativa Bodegas Jesús Nazareno.
Su presidente, Cristóbal Tarifa, puso el foco precisamente en la capacidad que tienen las hermandades para movilizar a personas de distintas generaciones. Tarifa destacó especialmente la presencia de jóvenes y el trabajo que realizan para hacer posibles este tipo de actividades.
“Lo que estoy viendo y constato es que en la sociedad de Baena, sus hermandades, se consigue una unión y un impulso que es muy importante para el nivel de convivencia y para que funcione bien la Semana Santa”, afirmó.
La alcaldesa, María Jesús Serrano, recordó durante la apertura que ambas entidades decidieron unir en su momento las tapas vinculadas a la gastronomía local y al aceite de oliva con los vinos de Bodegas Jesús Nazareno.
El Ayuntamiento mantendrá su colaboración económica y organizativa con la cita. Serrano vinculó ese respaldo tanto a la promoción de la localidad como a los recursos que las hermandades, cofradías y cuadrillas pueden obtener posteriormente para desarrollar su actividad.
“Vamos a seguir apoyando este tipo de eventos, vamos a seguir patrocinándolos y vamos a seguir colaborando con ellos”, aseguró la alcaldesa, que también relacionó la cita con la promoción de la Semana Santa de Baena y su condición de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
