Más de 70 niños y niñas del CD Balonmano Iponuba se han desplazado hasta Lucena para disputar el III Memorial Manolo Lara Cantizani
Con 6 equipos el CD Balonmano Iponuba se desplazó, este sábado 21 de septiembre, hasta Lucena para participar en el III Memorial Manolo Lara Cantizani. Un torneo que ya se ha convertido en un clásico de pretemporada del balonmano y en el que han participado 16 clubes con 50 equipos y unos 650 deportistas de toda Andalucía.
El CD Balonmano Iponuba con sus equipos Cadete Masculino, Cadete Femenino, Infantil Femenino, Alevín Femenino y dos Alevines Masculinos, desplazó a más de 75 niños y niñas para la disputa de este torneo que sirve como preparación para los próximos retos de la temporada.
Nuestros equipos estuvieron a la altura de grandísimos equipos de los grandes clubes andaluces que se desplazaron hasta Lucena para disputar el torneo y muestra de ello es que diversos jugadores y jugadoras nuestros fueron nominados MVP, no sólo en un partido. En este apartado fueron nominados Javier Lastres Molina (Cadete Masculino), Carla Sánchez Hornero (Infantil Femenino), Antonio Ramos Moral (Alevín Masculino), Emma Sánchez Hornero (Alevín Femenino) y Aroa Parras Moyano (Alevín Femenino).
Por equipos debemos destacar a los más pequeños. Nuestros equipos alevines tuvieron un papel muy destacado, los dos equipos alevines masculino alcanzaron 2º y 3º puesto, y las alevines femeninas lo hicieron de manera destacada ante nueve equipos de toda Andalucía. Con un equipo renovado un 60% respecto a la pasada temporada y con apenas tres semanas de entrenamientos, consiguieron derrotar una a una a sus oponentes y llegar a una semifinal espectacular, con igualada en el último lanzamiento por parte del otro equipo, con empate a dos goles tras los tres lanzamientos de 7 metros para deshacerlo y ya en la muerte súbita, estas grandes Leonas se metieron en la final.
En la final nos esperaba un potente San Francisco de Asís Mijas y a las que nuestras Leonas les plantaron cara y vendieron cara su piel, la emoción y los ojos brillantes se les notaba en sus caras durante todo el encuentro. El resto de jugadores de los demás equipos del club, madres y padres desplazados hasta allí, llevaron en volandas al equipo en todo momento, volcándose con ellas una vez alcanzaron la segunda posición en la clasificación.

