Baena honra a las víctimas del 36 en un emotivo acto que reclama memoria y justicia
En la simbólica Plaza de la Constitución, conocida entre los vecinos como “el Paseo”, se ha celebrado un emotivo acto institucional para recordar y rendir homenaje a las decenas de hombres y mujeres de Baena y Albendín que fueron asesinados entre los días 28 y 30 de julio de 1936, en los inicios del golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil.
El acto, impulsado por la Concejalía de Memoria Democrática del Ayuntamiento, ha contado con la presencia del concejal del área, David Bazuelo, y de la alcaldesa María Jesús Serrano, quienes lanzaron mensajes cargados de memoria, dignidad y verdad, ante una plaza que hoy no solo guarda silencio, sino que también exige justicia histórica.
“Estamos aquí para que nunca más se olvide que en esta misma plaza, hace 89 años, hombres y mujeres fueron vilmente asesinados por defender o simplemente simpatizar con un régimen democrático que fue truncado por la fuerza”, afirmó Bazuelo con emoción contenida.
El concejal fue claro: “Este acto no pretende homenajear a todas las víctimas del franquismo ni de la guerra, sino específicamente a aquellas personas que entre el 28 y el 30 de julio fueron ejecutadas aquí mismo, en lo que la historia local conoce como ‘la matanza del Paseo’.”
“La memoria no es revancha, es justicia”
La declaración de este espacio como Lugar de Memoria Democrática en 2018 cobra hoy más sentido que nunca. Según relató Bazuelo, gracias al trabajo incansable de historiadores y al testimonio de las familias, se ha podido reconstruir una verdad incómoda, durante mucho tiempo silenciada: la matanza no fue un episodio aislado ni fruto del caos, sino una operación sistemática y planificada.
Un estremecedor fragmento de las memorias de Manuel Hernández González, jefe de la Guardia Civil en Albendín en 1936, fue leído durante el acto, describiendo con crudeza cómo los represaliados eran seleccionados como si de una “feria de ganado” se tratara. Un testimonio que estremeció al público presente, con imágenes de hombres marcados con pañuelos como salvoconducto o condenados a morir de un tiro en la nuca en la escalinata del Paseo.
“Cuando ves a un joven cantar el Cara al sol sin saber que su bisabuelo fue asesinado aquí mismo, sabes que algo no se ha hecho bien”, advirtió Bazuelo. “La memoria familiar es también memoria colectiva. Saber quiénes somos y de dónde venimos es imprescindible para no repetir los errores del pasado.”
Una democracia sin memoria es una democracia incompleta
La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, cerró el acto con un discurso firme y comprometido: “Hoy no es un día de venganza ni de odio. Es un día para honrar la verdad, para reparar la memoria de quienes durante décadas fueron ignorados por la historia oficial.”
Serrano lamentó la ausencia de algunos miembros de la corporación municipal, subrayando que el homenaje trasciende ideologías: “No se puede construir futuro desde el olvido. El silencio no cura heridas, las enquista.”
También recordó que muchos de los nombres de las víctimas aún no han sido identificados ni localizados. “A casi un siglo de aquella barbarie, aún hay familias que no saben dónde están enterrados sus seres queridos. Esa deuda moral con ellos sigue vigente.”

