Baena ha disfrutado de su cabalgata de Reyes Magos
Los Reyes Magos han vivido una jornada maratoniana a su paso por Baena, desde muy temprano la agenda de sus majestades ha estado completa. Sus Majestades, la Reina de Saba y su comitiva no han faltado a su cita con las distintas residencias de mayores, así como con los niños y niñas Adibae y Futuro Singular donde se vivieron unos momentos muy emotivos. En especial en la Residencia de San Francisco, pues quizá sea la última vez que sus majestades la visitan ante el eminente cierre de la misma.
Baena se echó a las calles para ver la Cabalgata de los Reyes Magos con una normalidad recuperada tras dos años de incidencia por la pandemia. Las 18 carrozas que han recorrido las calles de la ciudad partían a las 17:30 de las puertas del Pabellón de Deportes iniciando su recorrido por las principales calles de la localidad hasta su llegada a las 19:30 en la Plaza de la Constitución.
Un numerosísimo publico esperaba a sus majestades a lo largo de la avenida Salvador Muñoz. La cara de ilusión de los más pequeños ante la llegada de los tronos reales, se mezclaban con las batallas de pequeños y grandes por conseguir tantos caramelos como fuesen posible para llenar los bolsillos y bolsas que traían desde casa.
La comitiva continuaba su recorrido por Padre Villoslada, donde se podía contemplar las carrozas con todas su luminaria y ornamentación. Muchas semanas de trabajo las que han necesitado para poner en la calle estas recreaciones de la ilusión.
Otro punto donde el gentío esperaba al cortejo era en el Llano, donde los niños y padres gritaban Melchor, Gaspar y Baltasar que tiraran más caramelos. Gaspar era principal destinatario de estas peticiones.
La cabalgata enfilaba su último tramo del recorrido por la Calzá hasta llegar al Ayuntamiento donde el cortejo real era recibido por la corporación municipal dando fin a esta cabalgata para dar comienzo a la noche más mágica del año.
El nudo en la garganta de la mañana frente a las caras de alegría y nervios por la tarde
Dos momentos totalmente diferentes vivían sus majestades los reyes mago y la reuna de saba en la jornada del viernes. La comitiva real se acercaba con mucha ilusión y alegría a las residencias de Baena, pero tras contemplar las miradas de nuestros abuelos y abuelas a más de uno se le hizo un nudo en la garganta por los comentarios y experiencia que estas personas les relataban a sus SSMM.
Imagen totalmente contraria a la vivida a partir de las 17:30 cuando la comitiva real partía desde el pabellón de deportes. La magia se apoderó de las calles durante todo el recorrido. Una tormenta de sensaciones inexplicables se vivía desde lo más alto de los tronos reales al ver las caras de emoción, ilusión y alegría presentes en todos los niños y niñas y de muchos mayores.
Inolvidable es el termino con el calificaban tanto los reyes magos como la reina de saba la experiencia vivida. Con dificultar trataban de explícanos los momentos vividos a lo largo de este mágico día.
La Reina de Saba, Rosa Trujillo, también nos comentó como ha vivido esta cabalgata de la ilusión “Vivir esta experiencia ha sido el mayor regalo que podrían haberme dado nunca. Los reyes se han portado muy bien conmigo este año porque me han permitido conocer de cerca la inocencia, la ilusión, la esperanza, la gratitud y la pura felicidad. Y es que son las pequeñas cosas lo que hacen grande la vida, como una visita, un pequeño detalle, un abrazo, unas palabras sinceras… La cabalgata fue preciosa y muy divertida, pero desde ahí arriba no tenemos contacto directo con las personas. Por ello, sin duda, los momentos más intensos los viví de cerca con los ciudadanos de Baena; en nuestras visitas de la mañana del día 5, saludando y hablando con los niños, con nuestros mayores… son momentos que no podemos explicar porque hay que vivirlos para entenderlos. Solo tengo palabras de agradecimiento por la calurosa acogida de todo el pueblo, al Ayuntamiento de Baena por la organización de este día, a todas las personas, empresas y establecimientos que nos ayudaron, a mis queridos pajes y organizadores, y a todos los que aportaron su granito de arena para que este día fuese aún más bonito”.
Su Majestad el Rey Melchor, Francisco Cassani, ha vivido esta experiencia como una montaña rusa de emociones, desde el momento que se lo comunicaron hasta el día de ayer vestido con los ropajes del Rey Melchor “lo días previos a la cabalgata me he visto desbordado por la gran cantidad de niños que me entregaban sus cartas, la gran cantidad de muestras de cariño de amigos, padres. En el día de ayer ha sido un carrusel de emociones. Por la mañana durante la visita a las residencias diversos comentarios de los residentes me crearon mucha angustia, al contarme sus experiencias vitales. Algunos veían esta cabalgata, como la última, otros echaban de menos la visita de familiares. La tarde fue totalmente diferente una alegría desbordante durante todo el recorrido, la mirada de los niños con ojos como platos, como un niño me entrego un chupete que recientemente había dejado, cuando intercambiamos un saludo. Una experiencia inolvidable”.
“Muchos sentimientos, emociones se han agolpado en mi cabeza durante todo el día. La mirada de niña de unas de las abuelas durante la visita a la Residencia Ilunión se me ha quedado marcada. Mientras que por la tarde era todo alegría e ilusión por parte de los niños. Otro momento de especial emotividad ha sido cuando la Reina de Saba me llamaba para interceder entre dos hermanos que no querían compartir los regalos, esas palabras que les decía evitar esos comportamientos también se me han quedado grabadas. Además de la gran cantidad de gente que se agolpaba durante todo el recorrido, no me lo podía creer. Tremendo e inolvidable día que se he vivido”, así nos comentada la experiencia vivida por el Rey Baltasar, José Ramón de la Morenas durante la jornada.
Por último, el Rey Gaspar, Javier Campos nos comentaba lo gratificante de poder vivir esta experiencia, “ cara y cruz lo que pude vivir durante todo el día 5. Una mañana muy sensible y emotiva durante la visita a la residencia de mayores, como veíamos la alegría que nuestra presencia despertaban en los abuelos, como te cogían con fuerza la mano al saludarles y mostrarles un poco de cariño. Especialmente emocionante la visita a San Francisco, donde comprobamos el esfuerzo de las monjas para atender a nuestros mayores con la falta de recursos que tienen y la parada ante nuestro Padre Jesús Nazareno. La tarde era alegría, emoción, nervios de los niños al paso de las carrozas. Un día inolvidable que me llevo con un montón de bonitas sensaciones”.

