Angelines Ortiz, pregonera de la Semana Santa 2025 “el pregón está hilvanado a falta de coserlo, ya sé lo que quiero dibujar con la palabra”
Recién aterriza de Budapest después de un programado viaje juntos a sus hijos Javier y Arantxa, Angelines Ortiz se convierte en este día del inicio del año cofrade en la próxima pregonera de la semana de Baena 2025.
Angelines muy conocida por sus actividades culturales en el mundo de la poesía y la representación teatral. Lleva desde el 2005 en el aula de teatro de Baena, donde ha representado un amplio número de obras teatrales en estos casi 20 años sobre los escenarios. Una afición que le viene desde niña, cuando colaboraba con D Virgilio en la parroquia de Santa María la Mayor haciendo su primera representación con la Parábola del Hijo pródigo con 7 años.
Más tarde descubrió su otra gran pasión, los recitales de poesía, que incluso le gusta más que hacer funciones de teatro. También la escritura forma parte de sus aficiones culturares con algunos premios tanto de poesía como de narrativa a nivel local.
¿Qué sintió cuando el presidente de la Agrupación de Cofradía te llamó para proponerte ser la pregonera de la Semana Santa?
Fui medio engañada por Manoli, la mujer de Juan Carlos, que contactó conmigo porque su marido quería proponerme un tema relacionado con la poesía. La verdad que en principio no me sorprendió, al haber realizado algunos recitales en diferentes cuadrillas de judíos. Pero cuando Juan Carlos me soltó la bomba, mi primer pensamiento fue ¿Por qué yo? Lo que no me planteé en ese momento es decir no.
Disfruto mucho hablando al público, ver si eres capas de transmitir, de llegarles al corazón. De ahí que me salió el sí directamente.
Es un gran honor, un gran reto, mucha responsabilidad. No se puede decir que no, al exponer lo que sientes al ver las imágenes, cuando te arrodillas en los sagrarios, cuando ves que en mi hermandad cada año somos unas poquitas más.
¿Cual es la vinculación de Angelines Ortíz con el mundo cofrade?
la primera vez que salí en la Semana Santa, fue de la mano de don Virgilio cuando se fundó la procesión del Domingo de Ramos 1981, saliendo como hebrea. Pertenezco a Hermandad de Varas del Domingo de Resurrección, desde hace 18 años, de la que soy cuadrillera. Muy orgullosa de mi hermandad y más ahora que hemos crecido en número de hermanos. Durante bastantes años hemos sido 12 hermanas, las justas, para poder sacar la imagen. Hermana de luz de la Virgen de las Angustias. También estuve 6 o 7 años en la Soledad.
¿Como ve la actual Semana Santa de Baena?
Va por rachas, ha habido muchos años con hermandades a punto de desaparecer. En otras ocasiones, quizás por el empuje de la junta directiva vuelven a resurgir. Yo recuerdo el caso de los Sayones que vivieron muchos años de crisis y ahora están en un momento de auge. La hermandad del Huerto, los Trajecillos blancos ahora es una alegría.
En mi hermandad antes estaba formada por solo hombres, en cambio ahora, somos mayoría las mujeres, solo contamos con un solo hermano. El papel de la mujer que está haciendo en la Semana Santa de Baena es enorme.
¿Ha pensado ya, como va a ser su pregón?
Se puede decir que está hilvanado a falta de coserlo. La idea está ya, y lo que quiero expresar cada día, lo que quiero dibujar con la palabra. En el momento que comience la campaña de la aceituna no voy a tener tiempo, de ahí la necesidad de tenerlo lo más avanzado posible. Será un pregón donde la poesía jugará un papel importante a la hora de expresar mis sentimientos por nuestra semana santa.
¿Que no puede faltar en un pregón?
En mi caso, no puedo quedarme con un solo momento, cada procesión, cada hermandad, cada sonido tiene su momento. A mí me gusta ver en un determinado sitio la procesión del jueves, en otro la del viernes. Lo que no puede faltar es el sentimiento, la emoción, no todo el mundo se emociona con una misma cosa. Tampoco no podemos quedar solo con la propia semana santa en sí. La semana santa, para mí, comienza el miércoles de ceniza. Desde ese día huele a Semana Santa, se siente el sonido del tambor, los preparativos de trenzar y destrenzar la cola. Son muchas sensaciones, olor a pestiños, colores sin olvidar que venimos de la pasión de Cristo, de unos momentos trágicos que al final se convierten en gozosos.

