Las familias de Doña Mencía se plantan ante el comedor escolar tras presentar 501 quejas
Las familias de Doña Mencía han dicho basta. Después de varias semanas denunciando deficiencias en el comedor escolar del CEIP Los Alcalá Galiano, este viernes 23 de octubre han decidido pasar de las reclamaciones a la protesta. Los escolares no han entrado al comedor y han compartido la comida con sus padres, madres, abuelos y vecinos a las puertas de las instalaciones, en una jornada de huelga con la que reclaman mejoras en un servicio que acumula 501 quejas formales desde el pasado 26 de septiembre.
La protesta se dirige contra las condiciones en las que, según denuncian las familias, se está prestando el servicio gestionado por la empresa Mediterránea de Catering. Las principales reclamaciones se centran en la calidad de los platos y en las cantidades servidas a los escolares. Los padres aseguran que llevan semanas advirtiendo de que algunos niños salen del comedor con hambre.
«Estamos aquí para denunciar la mala calidad de la comida del servicio de comedor», han expresado los participantes durante la concentración, en la que han reclamado que se garantice una alimentación adecuada para los menores.
La cifra de reclamaciones refleja el alcance del malestar entre los usuarios. Según la información facilitada por las familias, en menos de un mes se han registrado 501 quejas formales, relacionadas mayoritariamente con las raciones y la calidad de los alimentos. Pese a las reclamaciones presentadas durante las últimas semanas, los afectados consideran que sus demandas siguen sin obtener una solución satisfactoria.
La decisión de no utilizar este viernes el comedor escolar ha sido la forma elegida para hacer visible una situación que preocupa a las familias. En lugar de acceder al servicio habitual, los menores han comido junto a sus familiares en el exterior del centro educativo.
«Estamos aquí porque exigimos nuestro derecho a una alimentación digna, saludable y de calidad, a la altura de lo que nuestros hijos e hijas merecen», han manifestado los asistentes.
Las familias reclaman alimentos frescos y raciones suficientes
Durante la concentración se ha leído un manifiesto en el que los participantes han detallado sus principales exigencias. No se trata únicamente de aumentar las cantidades de comida, sino también de revisar la composición de los menús y la calidad de los productos que reciben diariamente los escolares.
«Pedimos productos frescos, de calidad y de cercanía, una alimentación equilibrada, variedad en los menús y cantidades adecuadas para las necesidades de nuestros pequeños», recoge el comunicado.
Las familias consideran necesario que se atiendan sus reclamaciones y que se garantice el cumplimiento de las condiciones establecidas para la prestación del servicio. También han solicitado mayor transparencia y respuestas concretas ante las deficiencias que vienen denunciando.
La concentración ha reunido a distintas generaciones de vecinos de Doña Mencía, que han acompañado a los escolares en una protesta centrada en la alimentación infantil. Padres, madres y abuelos han compartido la reivindicación de que el comedor ofrezca un servicio acorde con las necesidades de los niños.
«Queremos que nuestras quejas se tengan en cuenta y que se cumplan las condiciones establecidas para el servicio. Porque la alimentación de nuestros hijos no es negociable», han expresado en el manifiesto.
La movilización ha concluido con un mensaje que resume la postura de los afectados: «Las familias unidas no se rinden».
Por el momento, la documentación facilitada recoge las denuncias y reivindicaciones de las familias, pero no incluye una respuesta de Mediterránea de Catering ni de la administración educativa sobre las reclamaciones presentadas.
