Feijóo convierte el adelanto electoral de Sánchez en un duelo por el cambio el 29 de noviembre
Alberto Núñez Feijóo ha tardado poco en fijar el terreno sobre el que quiere disputar las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Apenas conocido el adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez, el presidente del Partido Popular ha presentado los comicios como una elección entre continuidad y cambio y ha situado los ocho años de Sánchez al frente del Gobierno en el centro de su discurso.
“Por fin España dirá lo que piensa”. Con esa frase ha abierto Feijóo una intervención de marcado tono electoral después de que Sánchez anunciara desde La Moncloa su decisión de disolver las Cortes y convocar a los españoles a las urnas el último domingo de noviembre.
Feijóo no ha querido presentar las elecciones únicamente como una oportunidad para que el PP sustituya al PSOE en La Moncloa. “No son unas elecciones más”, ha afirmado, antes de plantear la disyuntiva entre lo que ha definido como “un proyecto de ambición personalista” y “un proyecto de país”.
“Esto no va sencillamente de que el PP le gane al PSOE. Esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa”, ha asegurado el dirigente popular.
Un “por fin” para abrir la campaña
La repetición de “por fin” ha servido a Feijóo para resumir el mensaje con el que el PP entra en la carrera electoral. El líder popular considera que la convocatoria permite a los ciudadanos pronunciarse directamente sobre la gestión del Ejecutivo y sobre la continuidad de Pedro Sánchez.
“Por fin España dirá lo que piensa, por fin volverá a hablar la mayoría, por fin decidirán los españoles”, ha manifestado. Feijóo sostiene que las urnas ofrecen ahora la posibilidad de “cerrar este tiempo y abrir otro mejor”.
A partir de ahí, el presidente del PP ha realizado un duro balance de los últimos ocho años. Ha acusado al Gobierno de deteriorar la confianza en las instituciones y la convivencia y ha llevado al terreno electoral asuntos como la vivienda, la sanidad, la educación, las infraestructuras, la inmigración, la seguridad y el coste de la vida.
Son acusaciones y valoraciones políticas de Feijóo que el dirigente popular utiliza para construir la alternativa con la que concurrirá a las elecciones. Frente a ese diagnóstico, Sánchez había reivindicado horas antes los resultados económicos y sociales de su Ejecutivo, aunque también reconoció que existen problemas pendientes, especialmente en desigualdad, servicios públicos y acceso a la vivienda.
La pregunta que Feijóo quiere trasladar ahora a los electores es directa: si quieren “cuatro años más” de la actual etapa política o dar “una oportunidad al cambio”.
La “reconstrucción nacional” que propone Feijóo
El presidente del PP ha empleado el concepto de “reconstrucción nacional” para definir el proyecto que pretende ofrecer si consigue gobernar después del 29 de noviembre.
Esa reconstrucción, según ha explicado, debería comenzar por recuperar la confianza en las instituciones y extenderse a la economía de las familias, la igualdad entre españoles, la convivencia y las oportunidades de los jóvenes.
Feijóo ha elevado además el alcance de la próxima legislatura al considerar que el futuro Gobierno tendrá que afrontar problemas de una dimensión que ha comparado con los existentes en España hace medio siglo. Pese a ese diagnóstico, ha asegurado que el daño que atribuye a la etapa de Sánchez “no ha sido irreversible”.
El dirigente popular ha endurecido especialmente su discurso al abordar la corrupción. Feijóo sostiene que la convocatoria anticipada responde al “miedo” de Sánchez a que se conozcan nuevos detalles de las investigaciones abiertas, una interpretación del líder del PP que ha situado como uno de los argumentos centrales de su reacción al adelanto electoral.
“Si los españoles me dan su confianza, yo no la traicionaré”, ha prometido Feijóo, que ha asegurado que, si alcanza la Presidencia del Gobierno, “se sabrá todo lo que queda por conocer” y “se reparará todo lo que deba repararse”.
Feijóo ha cerrado su primera intervención tras el anuncio electoral recuperando el mensaje con el que había comenzado: “Por fin podremos votar. Por fin podremos elegir. Por fin la palabra la tiene España”.
