Estudiantes de Educación Social conocen desde dentro la atención a migrantes en Baena
Las migraciones salieron durante unas horas de los apuntes y las aulas universitarias. Estudiantes de cuarto curso del Grado en Educación Social de la Universidad de Córdoba recorrieron el pasado 24 de septiembre tres entidades sociales de Baena para acercarse directamente al trabajo que desarrollan con personas migrantes y escuchar tanto a sus profesionales como a algunos de sus usuarios.
La visita formó parte de las actividades del proyecto No me cuentes historias, déjame verlas. Migraciones, Educación para el Desarrollo y Aprendizaje-Servicio en el Grado de Educación Social, financiado por el Plan Propio de Cooperación y Educación para el Desarrollo de la Universidad de Córdoba.
El alumnado de la asignatura Educación para el Desarrollo pasó por Baena Solidaria, la Asamblea Local de Cruz Roja de Baena y la Fundación EMET. El objetivo era conocer desde dentro una realidad que forma parte de su ámbito de formación: qué programas existen para atender a la población migrante, a quiénes se dirigen, con qué medios cuentan las entidades y qué necesidades encuentran sus profesionales en el trabajo cotidiano.
La jornada permitió, además, poner nombres y experiencias detrás de esa labor. Belén y María de los Ángeles, de la Asamblea Local de Cruz Roja; Vanesa, María y Nuria, de Baena Solidaria, y Teresa, de la Fundación EMET, fueron las encargadas de explicar al grupo universitario el funcionamiento de sus respectivos programas.
Las profesionales abordaron la forma en la que desarrollan la atención, los recursos disponibles y las situaciones a las que tienen que responder en el día a día. A esa parte más técnica sumaron sus propias reflexiones, construidas desde su formación y su experiencia trabajando directamente con personas migrantes.
El recorrido permitió también que los estudiantes escucharan el testimonio de algunos usuarios de estas entidades. De esta manera, la actividad planteada por la Universidad de Córdoba llevó al alumnado más allá de una aproximación exclusivamente académica para ponerlo en contacto con profesionales y personas atendidas por los servicios y programas que posteriormente pueden formar parte de su propio campo de trabajo.
La visita concluyó en el antiguo convento de San Francisco, actual sede del Centro de Desarrollo de Innovación Social de Baena.
