La planta de biometano choca con el ‘no’ del Ayuntamiento que prepara su denegación definitiva
El proyecto de una planta de producción de biometano que durante los últimos meses ha provocado inquietud y movilización social en Baena entra en una fase que puede resultar determinante. El Ayuntamiento ha decidido dar el paso administrativo para denegar expresamente la actuación extraordinaria en suelo rústico necesaria para desarrollar la instalación proyectada en los parajes de Amarguilla y La Pililla.
La alcaldesa, María Jesús Serrano, ha convocado para el próximo miércoles 16 de septiembre la Comisión Informativa de Presidencia y la Junta de Gobierno Local con el propósito de formalizar la negativa municipal al proyecto.
No se trata únicamente de una nueva declaración política contra la planta. La diferencia respecto a los pronunciamientos realizados hasta ahora está precisamente ahí: el rechazo entra en el terreno de la resolución administrativa.
Según la información facilitada por el Ayuntamiento, el expediente urbanístico ha continuado durante estos meses su tramitación bajo la supervisión de los servicios técnicos y jurídicos municipales. Una vez transcurridos los plazos máximos previstos en la normativa autonómica y ante la ausencia de determinados pronunciamientos expresos, el Consistorio considera que operan los correspondientes silencios administrativos desfavorables y que puede asumir la competencia resolutoria para dictar la denegación.
El Ayuntamiento fundamenta este escenario en la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA) y en su normativa de desarrollo.
Primero la Comisión y después la Junta de Gobierno
El procedimiento previsto para el día 16 tendrá dos momentos. En primer lugar, el asunto será analizado por la Comisión Informativa de Presidencia, en la que están representados los diferentes grupos políticos de la Corporación.
El dictamen pasará posteriormente a la Junta de Gobierno Local, órgano encargado de aprobar la denegación expresa de la autorización solicitada.
De culminarse el procedimiento en los términos anunciados, el Ayuntamiento dará por cerrado en el ámbito municipal este expediente, convirtiendo en una resolución administrativa la oposición que durante los últimos meses se había manifestado a través de alegaciones y acuerdos políticos.
Meses de controversia alrededor del proyecto
La iniciativa para instalar una planta de producción de biometano ha sido uno de los asuntos que mayor debate social y político ha generado en Baena durante los últimos meses.
Desde que tuvo conocimiento del proyecto, el Ayuntamiento asegura haber mantenido una posición de vigilancia sobre su tramitación y recuerda que presentó alegaciones técnicas contra la iniciativa, reclamando el máximo rigor en las exigencias urbanísticas y ambientales.
La oposición municipal adquirió posteriormente una dimensión política en el Pleno celebrado el pasado mes de junio. La Corporación aprobó entonces, con los votos de PSOE, PP e IU y el voto contrario de Vox, una moción que buscaba mantener una posición común frente al proyecto y responder a las preocupaciones trasladadas por vecinos y colectivos.
Aquella votación evidenció una amplia mayoría política contraria a que la instalación siguiera adelante en las condiciones planteadas.
Ahora, casi tres meses después, el debate abandona el terreno de las declaraciones y entra en el de las decisiones administrativas.
Serrano: “Demostramos con hechos y resoluciones firmes”
María Jesús Serrano ha defendido que la decisión anunciada responde al compromiso adquirido por el Gobierno municipal desde que comenzó la controversia.
“Dijimos que íbamos a fiscalizar cada trámite, que presentaríamos alegaciones, que estaríamos al lado de nuestros vecinos y que actuaríamos con absoluta responsabilidad para proteger nuestra tierra”, ha señalado la alcaldesa.
Serrano sostiene que la convocatoria de los órganos municipales se produce una vez cumplidos los plazos que condicionaban la tramitación administrativa.
“Con la convocatoria de esta Junta de Gobierno y la Comisión Informativa, una vez que se han cumplido los plazos, demostramos con hechos y resoluciones firmes que este Ayuntamiento protege el bienestar vecinal por encima de cualquier otro interés”, ha afirmado.
La alcaldesa ha ido más allá al reiterar el compromiso del Gobierno local de que en Baena “no se instalará ninguna industria que comprometa nuestra convivencia y nuestra salud”.
La cita del 16 de septiembre se convierte así en un momento clave de un expediente que durante meses ha trascendido del ámbito estrictamente urbanístico para instalarse en el centro del debate ciudadano. Tras las alegaciones, la movilización social y los pronunciamientos políticos, el Ayuntamiento afronta ahora el paso que hasta este momento faltaba: convertir su oposición al proyecto en una denegación administrativa expresa.
