La Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles inicia oficialmente la vendimia 2026 con unas previsiones que invitan al optimismo
La Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles inicia oficialmente la vendimia 2026 con unas previsiones que invitan al optimismo. Tras una campaña marcada por una producción reducida, el sector afronta la nueva recolección con un importante incremento de la cosecha previsto y un estado sanitario del viñedo que los técnicos califican de excelente, consolidando el prestigio de uno de los territorios vitivinícolas más emblemáticos de Andalucía.
La campaña de vendimia 2026 ya está en marcha en la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles. El Consejo Regulador ha anunciado oficialmente el inicio de la recolección, una cita que vuelve a situar al marco vitivinícola cordobés entre los primeros de toda Europa continental en comenzar la recogida de la uva.
El arranque de la campaña se ha producido en las parcelas del elaborador Herederos de Ángel Lara Carmona, donde han comenzado a cortarse las primeras variedades blancas tempranas, Moscatel y Sauvignon Blanc. Estas uvas abren el calendario de una vendimia que continuará de forma escalonada con la variedad reina de la denominación, la Pedro Ximénez, auténtico emblema de los vinos de Montilla-Moriles.
Una recuperación de la producción tras la corta cosecha de 2025
Las primeras estimaciones realizadas por los servicios técnicos del Consejo Regulador dibujan un escenario muy favorable para el sector. Después de una campaña anterior que apenas alcanzó los 20 millones de kilos de uva, la previsión para este año apunta a una recuperación significativa.
Los cálculos iniciales sitúan el incremento de la producción entre un 35% y un 45% respecto a la cosecha precedente, una evolución que supone un importante alivio para viticultores, lagares y bodegas tras un ejercicio condicionado por un menor volumen de fruto.
Este crecimiento llega acompañado, además, de un factor especialmente valorado por el sector: la calidad de la materia prima.
Un viñedo en un estado sanitario “impecable”
El Consejo Regulador destaca que las condiciones meteorológicas registradas durante todo el ciclo vegetativo han favorecido un desarrollo óptimo del viñedo.
Como consecuencia, las primeras inspecciones de campo reflejan una excelente sanidad de la uva, sin presencia significativa de plagas ni enfermedades criptogámicas, y con un equilibrio de maduración que permite afrontar la vendimia con garantías para obtener vinos de gran calidad.
Esta situación resulta especialmente relevante en una denominación donde la calidad de la uva determina buena parte del carácter diferencial de sus vinos generosos y de sus vinagres protegidos.
El trabajo conjunto del sector, clave para mantener la excelencia
Con el inicio de la campaña, el Consejo Regulador ha querido reconocer el trabajo desarrollado por todo el sector vitivinícola, desde los viticultores hasta los enólogos y bodegueros, cuyo esfuerzo permite mantener los elevados estándares de calidad que distinguen a la D.O.P. Montilla-Moriles.
A ello se suma la labor de control que desarrollará el propio Consejo Regulador durante toda la campaña en lagares y bodegas, verificando el origen de la uva y el cumplimiento de los requisitos de calidad que amparan tanto los vinos como los vinagres de la denominación.
Una campaña que marcará el pulso del viñedo cordobés
La vendimia se irá extendiendo durante las próximas semanas por los distintos municipios y lagares que integran la D.O.P. Montilla-Moriles, conforme avance la maduración de las diferentes variedades.
El Consejo Regulador ha anunciado que informará periódicamente sobre la evolución de la campaña, una recolección que comienza bajo unas expectativas especialmente positivas y que puede convertirse en una de las mejores de los últimos años tanto por volumen como por la extraordinaria calidad que presenta actualmente la uva.

