miércoles, julio 29, 2026
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Intervenido en la N-432 un vehículo con más de 1.300 kilos de aceitunas tras una persecución

Más de 1.300 kilos de aceitunas en el interior de un todoterreno. Esa es la cifra que dejó al descubierto una intervención coordinada entre la guardería rural contratada por la asociación de agricultores de Baena y Albendín y el equipo ROCA de la Guardia Civil.

El vehículo fue interceptado esta misma tarde, sobre las 16:30 horas, “el coche venía de la rotonda de la ITV dirección Baena y, al verme, salió a gran velocidad”, explican fuentes de la guardería rural, que iniciaron el seguimiento inmediato ante la sospecha de que pudiera transportar fruto sustraído.

La actuación culminó en las inmediaciones de la conocida zona de “las bombonas”, donde los guardas lograron detener el coche y mantenerlo retenido hasta la llegada de los agentes especializados en robos en el campo. Los guardas mantuvieron retenido el vehículo hasta la llegada del equipo ROCA de la Guardia Civil, especializado en robos en el ámbito rural.

Más de una tonelada de fruto descargada del interior

Las imágenes tomadas tras la intervención reflejan con claridad la magnitud del presunto robo: sacos y aceitunas sueltas ocupaban buena parte del habitáculo y del maletero. El pesaje posterior confirmó que del interior del vehículo se descargaron más de 1.300 kilogramos de aceituna.

Un detalle no pasó desapercibido: entre los asientos delanteros se encontraba una maquinilla manual para recoger aceitunas del suelo, un sistema de rodillos con pinchos utilizado habitualmente para agilizar la recogida. Para los agricultores, esa herramienta es una prueba más del método empleado.

Una campaña marcada por el aumento de robos

El episodio no es aislado. Según trasladan fuentes del sector agrario, en estas fechas —con abundante aceituna aún en el suelo y tras la mejoría del tiempo— aumenta la tentación y, con ella, los robos.

“En estas semanas se incrementan los hurtos. Y no siempre se denuncian”, reconocen agricultores afectados. De hecho, tras difundirse la interceptación en los canales internos del sector, otro productor comunicó que recientemente le sustrajeron una sopladora y un vibrador de mano. No solo desaparece el fruto: también la maquinaria.

Coordinación y autoprotección: la clave

La intervención de esta tarde pone en valor el trabajo preventivo que vienen desarrollando los guardas rurales. Además de las patrullas sobre el terreno, el sector ha reforzado la comunicación directa con el equipo ROCA mediante un grupo de WhatsApp en el que se alertan movimientos sospechosos y posibles robos.

Entre las medidas de autoprotección adoptadas destacan:

  • Recoger primero las zonas más visibles desde caminos y carreteras.
  • Informar de manera privada a la guardería rural sobre las fincas que aún quedan pendientes de cosecha.
  • Compartir de forma inmediata datos sobre vehículos sospechosos.

Este año, además, muchas parcelas permanecen sin recoger, lo que amplía el riesgo. “Con tanta aceituna en el suelo, hay mucha tentación”, admiten desde el sector.

La rápida actuación de la guardería rural y la intervención posterior del equipo ROCA envían un mensaje inequívoco: el campo no está solo. La vigilancia se intensifica en uno de los momentos más delicados de la campaña oleícola.

Mientras continúa la investigación para esclarecer el origen exacto de la aceituna intervenida, el sector agrícola insiste en la importancia de denunciar y de mantener activa la red de colaboración.