La reurbanización de Catedrático Alcalá suma una prórroga de nueve semanas por graves incidencias técnicas y la lluvia
La obra de reurbanización integral de la calle Catedrático Alcalá Santaella cuenta con una prórroga de nueve semanas tras los numerosos inconvenientes técnicos surgidos durante su ejecución, agravados además por las lluvias persistentes de las últimas semanas. Así lo explicaron durante una visita a los trabajos la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, y el director de la obra, el arquitecto Javier Cortés, quienes ofrecieron detalles precisos sobre el estado actual de la intervención.
La actuación, que comenzó el 2 de septiembre y contaba inicialmente con un plazo de ejecución de tres meses, fue adjudicada por un importe aproximado de 141.000 euros, dentro de un presupuesto de licitación de 160.000. Sin embargo, una vez iniciado el levantamiento del pavimento, aparecieron deficiencias no detectables en fase de proyecto, como acometidas rotas, conducciones a distintas cotas y una red de saneamiento muy deteriorada.
Según explicó la alcaldesa, estas circunstancias obligaron a modificar el ritmo y la planificación de los trabajos. “Cuando se proyecta una obra de reurbanización se parte de unos condicionantes que, en muchos casos, cambian al comenzar la ejecución”, señaló, subrayando que los retrasos no responden a falta de actividad ni a abandono de la obra, sino a la necesidad de resolver problemas estructurales imprevistos.
Desde el punto de vista técnico, Javier Cortés detalló que el estado de la red de saneamiento y de numerosas acometidas domiciliarias era mucho peor de lo esperado, en algunos casos afectadas por antiguas intervenciones de otras compañías de servicios. Además, se detectaron filtraciones de agua al terreno que provocaban blandones, obligando a intervenir fuera del alcance inicial del proyecto para garantizar la estabilidad del firme.
A estas dificultades se sumaron factores externos como la celebración de la Feria Real, que condicionó el inicio de los trabajos, y especialmente las lluvias continuadas. Estas precipitaciones han impedido alcanzar los niveles de compacidad exigidos por el plan de control de calidad, requisito indispensable antes de ejecutar la capa final de rodadura. “Sin esos valores no se puede continuar, porque comprometería la durabilidad de la calle”, precisó el arquitecto.
Ante esta situación, se solicitó y concedió una ampliación de plazo de nueve semanas, una prórroga que, según se explicó, coincide con la fase final de la obra. Actualmente, los trabajos a nivel de redes y firme base están concluidos, quedando pendientes la capa de rodadura y el marcado de los aparcamientos, actuaciones que podrán ejecutarse en cuanto el terreno se seque y los ensayos técnicos lo permitan.
La alcaldesa quiso trasladar un mensaje de disculpa y paciencia a vecinos y comerciantes, reconociendo las molestias que toda obra genera, pero insistiendo en que la intervención es necesaria para evitar las inundaciones que la calle venía sufriendo desde hace años. “No había otra forma de solucionar estos problemas que actuando desde abajo, renovando completamente las redes de saneamiento y abastecimiento”, afirmó.
Desde la empresa adjudicataria se señaló que la fase más compleja ya está superada y que, una vez se den las condiciones técnicas adecuadas, la finalización será rápida.

