martes, julio 28, 2026
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José María “Pepe” Vacas, joven cofrade de la Cola Blanca, Veracruz y la Virgen del Rosario, proclamado pregonero infantil de la Semana Santa 2026

La emoción, la fe y una madurez sorprendente para sus 13 años se unieron ayer tarde en un anuncio que ya resuena entre las hermandades: José María Vacas Rodríguez, conocido por todos simplemente como Pepe Vacas, ha sido designado pregonero infantil de la Semana Santa de 2026. Una elección que, más que un nombramiento, reconoce el profundo vínculo del joven con una de las celebraciones más identitarias del municipio.

Un anuncio inesperado que marcó un verano

La noticia le llegó de manera tan inesperada como inolvidable. Fue el hermano mayor de la Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, Pablo Lucena, quien se lo comunicó durante un viaje en Sevilla este pasado verano. Aquel instante, cuenta Pepe, lo llenó de ilusión y responsabilidad: “Ya tengo algunos folios escritos”, confesaba con esa mezcla de timidez y determinación que lo caracteriza. Su compromiso es claro: quiere transmitir a sus vecinos cómo vive, siente y sueña la Semana Santa de Baena a pesar de su corta edad.

La presentación: emoción, orgullo y una historia que empieza a escribirse

La proclamación oficial llegó en la iglesia de Santa María la Mayor, tras la eucaristía del domingo, de la mano de Javier Rojano, miembro de la directiva de la cofradía. Sus palabras, cargadas de cercanía y cariño, hicieron sonreír a los presentes:

“Es para mí un honor presentar al joven que tendrá el privilegio de ser pregonero infantil en 2026. Para todos, desde que nació, es sencillamente Pepe”.

Rojano recordó entre risas cómo, cuando Pepe era aún más pequeño, le propuso ser colinegro y aquel niño, con su “carilla tan graciosa”, lo rechazó moviendo la cabeza. Hoy, aquel niño se ha convertido en un referente entre los jóvenes cofrades.

Un adolescente comprometido con su fe, su pueblo y su tradición

Pepe estudia 2º de ESO en el colegio Espíritu Santo. Es responsable, cariñoso, vital y con una constancia que sorprende en alguien de su edad. Su pasión por la música lo llevó a completar el conservatorio elemental Luis de Narváez, y su faceta artística continúa en el grupo de teatro de la parroquia de Guadalupe, donde brilla por su creatividad y compañerismo.

En el deporte, ejerce de portero en el Club Deportivo Ciudad de Baena, donde sus entrenadores destacan su energía y su espíritu de superación. Pero si hay un terreno donde Pepe se siente verdaderamente en casa es en el mundo cofrade: forma parte de varias hermandades de penitencia y gloria, toca el tambor y vive cada estación de penitencia con una entrega que emociona a quienes lo ven crecer año tras año.

Una fe heredada, sentida y vivida

Durante su intervención, el joven pregonero no pudo evitar emocionarse al recordar a su familia:

“He visto en mi casa cómo se vive la Semana Santa con fe, cariño e ilusión. Mi padre, mis tíos, mi abuelo… ellos me enseñaron a amar nuestras tradiciones”.

Su voz, aún nerviosa pero firme, llenó el templo al confesar que disfruta con el toque del tambor, con cada hermandad, cada procesión. Y que, aunque muchos niños querrían estar en su lugar, él prometía poner el corazón en cada línea del pregón que ya ha empezado a escribir.

El párroco subrayó al final algo que todos los presentes compartían: nada nace de la nada. El compromiso, la fe y la entrega de Pepe son fruto de un hogar donde la tradición se vive con naturalidad y verdad. “Los jóvenes no expresan lo que nos asombra si no lo han aprendido antes en casa”, recordó.

Con solo 13 años, Pepe Vacas encarna la esencia de la Semana Santa baenense: respeto, pasión, raíces y futuro. Representa a toda una generación que, lejos de alejarse de las tradiciones, las abrazan con fuerza y orgullo.

El pueblo ya espera escucharle. Él, por su parte, promete dejarse el alma.