¿Por qué una empresa foránea al frente del Aula de Teatro de Baena?
A menudo nos quejamos porque el talento se marcha fuera de nuestros pueblos, de nuestras ciudades o de nuestro país. Bajo mi humilde opinión eso sucede porque no cuidamos ni valoramos nuestro talento.
Años de dedicación y esfuerzo están a punto de irse al traste porque el presupuesto de una empresa de fuera es más bajo (poco más bajo conviene aclarar), eso es lo que está pasando
con el aula de teatro de Baena.
Era el día de carnaval del año 2005 cuando Sole Cubillo me preguntó si quería hacer teatro y me emplazó a ir el martes siguiente a los bajos de la piscina cubierta y preguntar por el aula de teatro. Allí conocí a quien sería desde ese día mi director y profesor de teatro y empecé a conocer también a Francisca Montañez, mi primer personaje. Hoy, 20 años después los dos siguen formando parte de mi vida.
No entiendo de presupuestos ni de licitaciones, pero sí de valor humano, de dedicación, de esfuerzo y de experiencia. Y creo firmemente que todo esto debería también de puntuar a la hora de valorar un proyecto.
En aquel mi comienzo en 2005 apenas éramos un grupo de 12 o 14 personas, a día de hoy Cristóbal Pérez ha logrado tener más de 80 personas bajo su dirección. ¿No es eso lo suficientemente importante para tenerlo en cuenta?
Hace pocos días, vi a una niña de apenas 5 añitos actuar con una soltura propia de una persona ya consolidada encima de un escenario. He disfrutado actuando junto a los chicos y chicas de Futuro Singular, que dan todo en cada actuación, y que ven en Cristóbal al único director con el que quieren seguir trabajando. Hubo lágrimas en su última actuación ante una posible despedida.
El aula de teatro de Baena, con su director al frente, SIEMPRE ha estado cada vez que el ayuntamiento así lo ha requerido, ( que no han sido pocas, ni con mucho tiempo de antelación) y ha sido dignísima representante del talento que existe en Baena. Tanto en Diputación, como recorriendo las calles de nuestro pueblo, ha llegado a emocionar con las leyendas de Valverde y Perales. Eso no hubiese sido posible sin Cristóbal, sin su buen hacer como director ni sin su implicación con el alumnado.
Así pues, tomen nota de lo siguiente quienes deban de tomarla:
Ningún presupuesto más bajo puede valer más que el vínculo tan hermoso que une a un buen maestro con sus alumnos. Será una auténtica pena que la familia de este aula de teatro tenga que “Bajarse en la próxima” por perder a su director, no nos quejemos luego si el talento busca fuera de Baena lo que se le niega dentro.
Angelines Ortiz

