martes, julio 28, 2026
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Éxito arrollador de la Fiesta de la Bicicleta que ha unido a familias, escuela y comunidad

Un viernes cualquiera se convirtió en una jornada inolvidable para más de 350 niños, padres, madres y educadores en Baena. La Fiesta de la Bicicleta, celebrada hoy en nuestra localidad, ha sido mucho más que una actividad escolar: ha sido una declaración de principios sobre el futuro que queremos para nuestros pueblos, nuestras calles y nuestros hijos.

Desde primera hora de la mañana, el ambiente era de entusiasmo. Más de un centenar de escolares participaron en el tradicional Bicibus —una iniciativa que cada viernes promueve el AMPA de la SAFA para usar la bicicleta para ir al colegio—, pero lo de hoy fue algo especial: un evento que selló un año entero de trabajo en pro de la movilidad sostenible, la educación vial y la convivencia.

Una fiesta sobre ruedas… y sin contratiempos

David Gamiz, uno de los organizadores del evento y miembro activo del AMPA, no pudo disimular la emoción al relatar lo vivido: “Ha sido espectacular. Hoy iba que me caía de la bici de la alegría”. Y es que la jornada, más allá del calor que obligó a recortar un tramo del recorrido, transcurrió sin incidentes graves. “Lo normal, algún raspón en la espinilla, pero nada que lamentar. Ha salido todo perfecto”, aseguró satisfecho.

Protección Civil, Policía Local y un coche escoba acompañaron al pelotón infantil, aunque, por primera vez en cuatro años, ningún niño necesitó subirse al vehículo de apoyo. Todos completaron la ruta pedaleando. Un símbolo perfecto del esfuerzo colectivo y de una comunidad que avanza junta.

Más que bicicletas: premios, fruta fresca y mucha emoción

La llegada al recinto de la SAFA fue una fiesta en sí misma. Allí se sumaron al evento las autoridades locales, entre ellas el concejal de Festejos y Deporte, Domingo Castro, y la concejala de Educación, Ana Cruz. Juntos entregaron los trofeos de la jornada en un ambiente lleno de nervios, ilusión y gritos de júbilo.  “Ningún niño sabía quién había ganado. Íbamos diciendo en voz alta ‘el ganador es… el niño de tercero B’ y entonces todos miraban a su alrededor, gritaban, saltaban… Era una locura preciosa. Se notaba que no competían, compartían” comentaba Gámiz

Y como toda buena celebración veraniega, no faltó la fruta. Sandía fresca, melón y plátanos para recargar energías después del esfuerzo. ¿La reina de la jornada? La sandía, sin duda. “Todos querían más. No ha sobrado ni un trozo”, comentó entre risas.

Una comunidad que pedalea unida

Lo que comenzó hace cuatro años como una “locura” de unos pocos, hoy es un movimiento que crece con fuerza. Más de 45 padres y madres acompañaron a los menores en bici, una cifra que se multiplica año tras año. “No buscamos campeones de ciclismo. Queremos familias que crean que se puede vivir mejor sin depender del coche”, explicó Gamiz.

La Fiesta de la Bicicleta es solo el colofón de un año repleto de actividades, talleres de educación vial, charlas, colaboración entre el colegio, el AMPA, el Ayuntamiento y los cuerpos de seguridad. Es un modelo de cómo se construyen ciudades más humanas, más sanas y más felices.

“Este pueblo no necesita coches para moverse”, sentenció David con convicción. “De punta a punta no tardas más de 20 minutos andando. Si tus hijos pueden ir en bici al cole o al parque, ¿por qué no hacerlo?”

Y tiene razón. Calles pensadas para el peatón como Salvador Muñoz o la zona de la Calle Llana se llenan cada vez más de vida. Las nuevas generaciones, las que hoy pedaleaban con ilusión, ya están entendiendo que un futuro más limpio, más saludable y más amable empieza por pequeños gestos como dejar el coche en casa.