Una mirada hacia la juventud
No se puede seguir contemplando el paso del tiempo y la carencia de proyectos que ofrezcan ir minimizando el trato inadecuado, que le estamos dando a las generaciones jóvenes de nuestra ciudad. Cuidamos bastante bien a nuestros mayores, pero a los jóvenes, no tanto. Las perspectivas que se presentan son inciertas.
El Ayuntamiento de Baena ha de hacer algo, es el único elemento que puede dinamizar, con políticas aplicadas a la problemática de la juventud, manifestada, primordialmente, en la falta de trabajo; en la imposibilitad de independizarse de la casa familiar al no contar, en el mercado, con alquileres adaptados a nuestra economía local, ni con viviendas sociales que satisfagan sus necesidades de vivir con dignidad; en la escasez de medios para obtener una buena formación o capacitación profesional en la formación profesional de la SAFA, o en cursos adecuados de la Escuela Taller que solventen las carencias que hay en la ciudad de diversos oficios; pues tenemos un nulo tejido industrial de la ciudad, volcada en economía de servicios…
¿Qué hacer?
Podría ser, asignar recursos municipales y de aquellos que se obtengan de otras administraciones en políticas, que inicien el camino a una eficiencia en conseguir trabajo para los jóvenes, y también viviendas, en propiedad o alquiler, con precios admisibles en ambas opciones, y que lo permitan los salarios que se barajan en nuestra economía local.
O transformamos nuestra estructura local a medio plazo o nos convertiremos en una ciudad sin futuro para la juventud, en una ciudad de población envejecida.
Cultura, como conocimiento, sí; deportes y actividades lúdicas también, pero cuidado con ir convirtiéndolo todo en espectáculo, porque con esa clase de cultura, la pobreza no la tendremos solo en lo material. Los fantoches no pueden convencer, con sus artimañas, a gente ávida de diversión.
Se sabe que, sin iniciativa privada, con algo de dinamismo y visión de futuro, el Ayuntamiento ha de convertirse en locomotora que mueva la economía local hacia horizontes con esperanza, para los que más lo necesitan.
Si queremos atraer alguna empresa de relevancia, lo primero que debemos de ofrecer son terrenos industriales a buen precio y exenciones en licencias y en impuestos. Hay que recalificar suelo para estos usos industriales y desbloquear el fiasco que supuso el Coscujo; otra al Debe de aquel Alcalde Luis Moreno, ¡Cuanto desatino, cuanto desaliño!
No olvidar, pues solo era recordado en elecciones municipales del nefasto L.M., que hay que pelear por las autovías de la N-432 y por la del Olivar, de Martos a Ecija. Con los pueblos destinados a que pasen por ellos.
Si queremos atraer turismo llamado de interior, otra actividad imprescindible, es ofrecer hospedaje de calidad a quienes pretendan quedarse unos días en la ciudad. Si se necesita cambiar el uso de suelo o de edificaciones para implantar hostelería, facilitando su burocracia, labor del Ayuntamiento es. Coadyuvar para que pudiera abrirse el Hotel Casa Grande, mediando la alcaldía ante la propiedad, buscando un acuerdo ventajoso para las partes, propiedad y colectivo de gente joven, preparados para el mundo de la hostelería, buscándole, por ejemplo, un arrendamiento u otra forma contractual, que ofrezca un tiempo prudencial para ponerse al día en la actividad y su rentabilidad.
No se puede gastar, con desmesura, en proyectos que podrían tacharse de electoralistas: pensemos en el qué hacer con la antigua residencia de ancianos de San Francisco comprada por el Ayuntamiento por varios centenares de miles de euros.
¡Cuidado con lo que compramos!, si no se le da una autentica utilidad social, que venga a resolver problemas de los ciudadanos.
No dejo de pasar el solar de la c/ Mesones, comprado recientemente por el Ayuntamiento, que no ha de servir nada más que para resolver problemas sociales, como, por ejemplo, la construcción de viviendas de entre 50-60 m² para el alquiler o la compra a jóvenes; así dinamizaremos parte del Casco Antiguo, dándole sabia nueva y ruidos de niños jugando por sus calles. Lo mismo se podía pensar hacer, comprando las casas de gran tamaño en el eje de la c/ Amador de los Ríos (Llana).
Las dificultades o la imposibilidad de acceso a la vivienda, por los jóvenes, hay que reducirlas con políticas públicas que pongan de relieve la necesidad de viviendas a precios soportables por los bolsillos mileuristas. Se estará así, al lado de las verdaderas preocupaciones de la ciudadanía.
El dinero público no debe ser gastado injustamente, en la satisfacción de necesidades que se montan artificialmente como, por ejemplo, en servicios innecesarios o pretendiendo mejorar los existentes en operaciones de decorado o estética, que no sirven a la mejora de la calidad de vida de la gran mayoría, permitiendo solo intereses de corporativismo, o para nada más que para satisfacer megalomanía.
Espíritu emprendedor necesitamos, solidaridad y menos individualismo de los que tienen dinero para crear algo que sirva a nuestros jóvenes a encontrar trabajo. El anteproyecto de cambio de uso de la Casera Municipal JB, es interesante para ello. También lo es, emplear la explanada y aledaños de la antigua estación (Cerro San Cristobal) para un camping de caravanas con sus servicios de aseos, vestuarios, duchas; miradores a sierra, huertas, ciudad; cafetería-restaurante, vivienda para el guarda, explanada para aparcamientos para visitantes no acampados; templete-escenario para actuaciones diversas; planta de tratamiento de aguas residuales…Si con ellos, se crean un par de decenas de puestos de trabajo, bienvenidos sean.
Buscar oportunidades, servicios y una vida cultural acorde con nuestra dimensión poblacional.
Políticas que fomenten el comercio y otros servicios, con la voluntad decidida de implementar, en nuestra geografía, los medios para convertirnos en la cabecera de comarca de las poblaciones del territorio que nos es limítrofe.
¡Apostemos por nuestros jóvenes, con auténticas políticas para ello!
CARLOS ARENAS BLANCA
Primer Alcalde de la Democracia.
Abril 1979-Mayo 1983
